Caquetá sigue siendo presa de ‘falsos positivos’

Cerca de 50 mil jóvenes de la Región están bajo amenaza o han sido víctimas de ese y otro tipo de violaciones al DIH.

Las ejecuciones extrajudiciales de las que han sido objeto muchos jóvenes colombianos, bajo la modalidad denominada como "falsos positivos", siguen siendo un flagelo latente en el Caquetá, denunció el Defensor del Pueblo Regional de ese departamento, Álvaro Castelblanco Cardoso.

Señaló que son miles de jóvenes los que podrían terminar siendo objeto de esta y otras violaciones al Derecho Internacional Humanitario, pues son frecuentes las denuncias alrededor de los excesos cometidos por agentes de la fuerza pública en contra de la población civil del Caquetá.

"Solamente mirando tres rangos de edad, que son de los 9 a los 14 años, de los 14 a los 19 y de los 19 a los 24, yo estimo que no hay menos de 50 mil ó 60 mil jóvenes que habitan en el sector rural, que potenciales víctimas de desplazamiento", advirtió el Defensor.

El funcionario pidió más atención a las actuaciones de los organismos castrenses en los Llanos Orientales, pues la población termina siendo asediada, tanto por los grupos armados al margen de la Ley, como por el Ejército y la Policía Nacional.

"Dentro de la misión que tiene la fuerza pública de proteger la vida, honra y bienes de los ciudadanos, acuden a mecanismos que, muchas veces, están por fuera de la Ley", dijo Castelblanco Cardoso.

Su pronunciamiento se dio en el marco de la audiencia convocada por la Corte Constitucional, para verificar el cumplimiento de la sentencia T-025 de 2004, a través del cual la alta corporación conminó a las autoridades estatales a revertir el "estado de cosas inconstitucional" evidenciado en la atención a la población desplazada.