Letras escritas con maestría

No escribe para encontrar su voz interior. Más bien lo hace para reconciliarse con su interior, con lo que los seres humanos llaman alma, espíritu y todas esas palabras que parecen, a ratos, vacías pero que son las que se encargan de nutrir la pluma de aquellos que, como él, se aventuraron a iniciar un proyecto, desarrollar mil ideas en un papel y buscar un desenlace oportuno.

En esa actividad de la escritura, que Azriel Bibliowicz asocia con el ejercicio de la natación, se pueden hacer mil indicaciones desde afuera, pero solamente se logra identificar su esencia cuando se está metido en el agua.

Y todo un caudal de iniciativas literarias ha transcurrido en la vida de este sociólogo bogotano que se especializó en comunicación y en literatura, y que un día optó por guiar el proceso de formación de escritores desde la docencia. Sin duda, esta labor ha resultado más compleja, porque además de estar en contacto permanente con los secretos de las letras, se debe tener la disposición para enseñar y transmitir los conocimientos. En eso Bibliowicz ha resultado también un experto, pues aprovecha lo aprendido durante sus años de periodista y columnista de El Espectador.

“El periodismo es flor de un día, pero al fin y al cabo es una flor”, afirma el autor de textos literarios como El rumor del Astracán, Sobre la faz del Abismo y Flaubert: historia de una cama, a quien le parece lo de menos que le digan profesor, literato, novelista o, simplemente, Azriel. Lo demás, para él, que prepara una nueva novela, está en la búsqueda de una mirada novedosa y sorprendente que le aporte algo al lector.    

“Se dice que los literatos solamente escriben un libro al final de toda su vida y si uno busca con demasiado ahínco la voz interior no se logra encontrar, pero si uno escribe, se ejercita y trabaja con dedicación, puede sintonizarse con la actividad. El escritor trata de buscar sus experiencias y con ellas trata de mirar el mundo”, comenta la persona que tiene sobre sus hombros la responsabilidad de dirigir la Maestría en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional de Colombia.

Él cree que la actividad de escribir debe ser democrática y no puede ser exclusiva de un círculo específico. Mientras más personas lo hagan, mayores serán las posibilidades de acceder a los rincones más recónditos del planeta. A través de las palabras, que son muchas veces tan esquivas como los delfines enjabonados, Azriel Bibliowicz alcanza a entrar en comunicación con todos los universos externos que le plantea la ficción, pero también logra ingresar en el complejo mundo interno que le dicta la realidad.

El espacio para las Escrituras Creativas

El único camino del escritor es la escritura. Esa es la apuesta que hace la Maestría en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional de Colombia, una iniciativa dirigida por Azriel Bibliowicz y que en diciembre graduará a su primera promoción. Este programa acompaña al estudiante en la realización de su ópera prima y la intención es que, con el paso del tiempo, esos mismos literatos en formación logren concebir una ópera magna.

Con un proceso de investigación y creación se cultiva la sensibilidad y se abren espacios académicos de discusión en torno a cuatro líneas específicas: Narrativa (cuento-novela), Guión para largometraje, Dramaturgia (teatro) y Poesía.

Algunos de los invitados internacionales son Noé Jitrik, Tununa Mercado, Julio César Rojas y Motti Lerner. Mientras que la cuota colombiana está representada por personajes de la talla de Piedad Bonnett, Humberto Dorado, Roberto Burgos Cantor y Lisandro Duque.

Informes e inscripciones hasta el primero de septiembre en: maescrea_farbog@unal.edu.co

Teléfono: 316 5000 Ext. 10808 y 10807.

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