¿Puede haber golpe en Venezuela?

El gobierno de Nicolás Maduro insiste en que hay intenciones golpistas en la marcha del 1° de septiembre. Amenazó con encarcelar a quien participe.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (c), participó en una marcha con seguidores.  / EFE
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (c), participó en una marcha con seguidores. / EFE

Al gobierno de Nicolás Maduro muy pocos le creen sus denuncias de golpe. Después de frecuentes y repetidas denuncias de supuestos planes golpistas (maquinados desde Estados Unidos, Colombia o España), las denuncias de probables intentos de derrocar al Gobierno quedan en el aire.

A medida que se acerca el día de la marcha, convocada por la oposición para este jueves 1° de septiembre, el Gobierno sube el tono y denuncia que desde Estados Unidos hay un plan para derrocar a Maduro.

“Hay que derrotar el golpe de Estado sin impunidad. El que se meta en el golpe, o llame a la violencia, va preso, caballero. Chillen, lloren o griten, ¡presos van!”, advirtió Maduro, sin dar nombres, en un discurso ante una multitudinaria concentración del chavismo en Plaza Caracas, en el centro de la capital venezolana.

Las autoridades venezolanas detuvieron el lunes en Caracas al opositor Yon Goicoechea, acusado de portar detonantes para explosivos que -según sostienen- serían usados en la marcha.

Las autoridades venezolanas enviaron el sábado a prisión al exalcalde opositor Daniel Ceballos, que estaba en arresto domiciliario desde hace un año, acusándolo de planear su fuga y preparar actos violentos para el jueves.

Durante su discurso, Maduro acusó a Estados Unidos de propiciar una ofensiva contra gobiernos de izquierda en América Latina. Así, el gobernante socialista vinculó los planes que denuncia en el país petrolero con el juicio político contra Dilma Rousseff en Brasil y el asesinato de un viceministro de Evo Morales en Bolivia.

Las quejas de la oposición

De su lado, la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) afina detalles para lo que llama la "Toma de Caracas", con la que el jueves reclamará acelerar el proceso del revocatorio al Consejo Nacional Electoral (CNE), al que acusa de servir al chavismo.

“Que nadie se deje intimidar”, llamó el líder opositor Henrique Capriles, quien en entrevista con la AFP aseguró que ahora inicia una nueva etapa de movilizaciones para obligar al gobierno a aceptar el referendo.

Tanto el gobierno como la oposición se han acusado en los últimos días de buscar desatar la violencia, lo que aumenta en la población el temor a incidentes.

El Sindicato de Periodistas ha denunciado un ambiente difícil para la prensa. Desconocidos lanzaron este martes bombas incendiarias contra el diario El Nacional, de línea opositora, en tanto que periodistas de la cadena árabe Al Jazeera que viajaron a Venezuela para cubrir la marcha no fueron admitidos al llegar al aeropuerto.

Socorro Hernández, rectora del CNE, confirmó que la oposición recién podrá recolectar las firmas que necesita para activar el revocatorio en la semana del 24 al 30 de octubre. Luego se requiere un mes para verificar las firmas y un máximo de tres meses para organizar la consulta, lo que aleja la posibilidad de que sea este año.

La oposición busca que el revocatorio se celebre este año para que se convoque a elecciones, porque si se hace después del 10 de enero de 2017 y Maduro pierde, su vicepresidente completaría los dos años restantes de su mandato.

Vladimir Villegas, columnista de El Nacional, escribió que “El gobierno debería asumir la marcha del 1° de septiembre como un hecho natural en una democracia y no convertir esta fecha en una presunta amenaza conspirativa. Y, por supuesto, en los lados opositores ni tampoco en los oficialistas debe haber minoritarios fabricadores de pretextos para que nos encontremos ese día con una profecía autocumplida, que haga más dolorosos y cuesta arriba los cambios que el país reclama y merece”.