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En el país, la primera pauta de gaseosas se publicó en 1904. La actual Postobón presentó su gaseosa Kola Champaña, hoy en día conocida como Colombiana, en un anuncio que mostraba la exclusividad del producto y lo relacionaba con la clase alta.

Para promover el consumo de gaseosas, Postobón se puso en la tarea de enseñarles a los colombianos cuándo podían tomarlas y centró sus esfuerzos en diferenciarlas del alcohol. Incluso aseguraba que eran buenas para quitar el guayabo, de lo que no existe evidencia.

En 1952, Postobón lanzó su bebida con sabor a naranja, junto con su campaña “Nada como la naranja helada”, haciendo alusión al sabor a fruta. Aunque el ingrediente principal de esta gaseosa no es jugo de naranja, el color es fundamental. En el 2006, un estudio mostró que cuando el jugo de mandarina tiene colorante naranja, los consumidores lo prefieren, pues creen que sabe más a mandarina. Lo mismo sucede con la gaseosa. Este es un efecto para realzar el sabor “natural” en la mente del consumidor.

En 1954, la Manzana Postobón fue lanzada al mercado, siendo la primera bebida color rosado en el mundo. Esto permitió que el consumidor hiciera una asociación directa entre el color y su gaseosa. De hecho, un estudio de la compañía muestra que el 77 % de los entrevistados asocia el rosado con esta bebida. Nuevamente, los consumidores asocian el color con un sabor más real. La publicidad inicial consistió en vincular la manzana con una mujer atractiva, que simbolizara diversión y buenos tiempos.

Sin embargo, en esta época los científicos ya estaban estudiando por qué se disparaban las muertes por enfermedades coronarias en Estados Unidos. Investigadores trataban de demostrar cómo el colesterol, las vitaminas, los carbohidratos y, por supuesto, el azúcar podían afectar la salud. De hecho, recientemente se descubrió que, en los años 60, la hoy llamada Asociación del Azúcar (Sugar Association) les pagó a investigadores de Harvard lo equivalente a US$50.000 actuales para que publicaran evidencias de que la grasa, y no el azúcar, era la responsable de los problemas de salud. Por esta misma época la publicidad comenzó a enfocarse en relacionar las gaseosas con el deporte.