Un Jaguar suelto en la ciudad

La casa inglesa anunció el F-Type 300, de 2.0 litros, para el mercado colombiano. Un deportivo con turbocompresor que alcanza a desarrollar 300 caballos de potencia.

El sistema de enfriamiento del motor, explica Jaguar, funciona a través de una bomba eléctrica de refrigeración, logrando mejor rendimiento y menos consumo de combustible. / Jaguar

El F-Type tiene historia. Línea de sangre. Herencia. Linaje. Descendiente del C-Type, un compacto de los años 50 triunfador en Le Mans, Francia, que llevaba los guardafangos traseros elevados y arrojaba esos primeros visos de aerodinámica en la pista. Y esto sólo por hablar de estética, porque cuando debajo del capó se escondía un motor de seis cilindros en línea, el tema era a otro precio. Si se quiere, goza de contar con un abuelo de lujo. O con un papá con gusto.

En aquella misma década apareció el D-Type, catalogado como uno de los carros más bellos de la historia automotriz, donde no sólo los guardafangos traseros, sino los delanteros, se avistaban como una extensión redonda de las llantas y la construcción de su carrocería permitía encajar los faros delanteros simulando unos grandes ojos, de esos que iluminaban el camino de una máquina con mirada penetrante y exquisita. De esa línea, de esa herencia, viene el F-Type, el carro que Jaguar anunció esta semana, disponible para el mercado colombiano.

“Tiene parachoques mejorado, faros led, la puntera trasera con dos salidas y los laterales son aerodinámicos”, dijo rápidamente Paulo Manzano, gerente de marketing y producto de Jaguar Brasil, como si fuera montado en este deportivo. Y lo hizo mientras avanzaba en la presentación del auto, en un escenario especial: la primera caja de pits en Interlagos, la emblemática pista de Fórmula Uno en São Paulo, Brasil. La misma que a los colombianos les trae recuerdos gratos, pues fue donde Juan Pablo Montoya, a bordo de su monoplaza del equipo Williams, sobrepasó a Michael Schumacher, del Ferrari, el histórico de la competencia más importante del automovilismo.

Millas andadas y por andar las de la familia Type. Pero ahora el protagonista es el F en su versión 300. Entonces, en términos técnicos, ¿cómo viene armado? Motor Ingenium, de cuatro cilindros con turbocompresor, 2.0 litros capaz de desarrollar 300 caballos de potencia. Su peso se redujo 52 kilogramos, “en conjunto con el sistema de la transmisión Quickshift de 8 velocidades, permite al vehículo salir de la inmovilidad y alcanzar 100 km en sólo 5,7 segundos, además de ser capaz de llegar a los 250 km de velocidad máxima”, resalta la fabricante inglesa. Muy cierto. Tan sólo en el test drive hecho en Interlagos, el promedio de velocidad en la recta principal superó los 160 kilómetros.

Así que no se necesita ser un experto en autos y menos en deportivos para entender que si el motor pesa menos, el carro pesa menos, sumado que con una carrocería de aluminio y un centro de gravedad bajo, el rendimiento del vehículo resulta descrestante. Tan claro como que si se comporta exquisitamente bien para los que sin ser profesionales lo exigimos en la pista, para los pilotos que en Interlagos llevaron hasta los 225 km este deportivo es todo un jaguar suelto en las calles de ciudad. O en las carreteras, sin duda.

El resto se ve a primera vista. Acabados interiores en cuero, un sistema de entretenimiento llamado Touch Pro, el retrovisor no tiene marco, todos los comandos necesarios están en el timón, incluso las paletas que van detrás de él para hacer los cambios manuales tipo fórmula. Y, afuera, las entradas de aire tanto en los frontales, en los laterales como en el capó, sus dos puertas largas y la caída natural de su rostro para cortar el viento, lo identifican como el deportivo que hace décadas metieron en la cabeza de los consumidores sus predecesores. Rines y llantas de 20 pulgadas para completar el look.

Jessica Passos, gerente general de Jaguar Land Rover Colombia & Latam, ya, desde Bogotá, sabe lo que tiene. “El F-Type 300 es un vehículo destinado para aquellos que son apasionados por deportividad y entienden que llegar a 250 km de velocidad máxima en un carro de tracción trasera es una experiencia única y no exclusivamente restricta a los autos de motor V8. El vehículo debe representar la mayor parte de las ventas en la línea F-Type en Colombia, además de representar una excelente opción dentro del mercado de vehículos deportivos en el país”.

Un reto para competidores de primera, pues “el mercado automotor registró 18.324 unidades durante junio, equivalente a una variación de -7,6% frente al mismo mes de 2017”, detalla Andemos, a pesar de que el segmento de lujo sí registra un crecimiento. Claro, un segmento donde corre no sólo Jaguar. “A pesar de los resultados registrados en junio, después de 3 años de un comportamiento negativo, el mercado de vehículos logró estabilizarse. Se mantienen las proyecciones de 250 mil unidades en la medida en que el dólar mantenga su tendencia baja”, cuenta Oliverio García, presidente de Andemos. Así que si el mercado tiende a recuperar, el nicho de lujo subirá revoluciones, buscando, como sucedió no sólo en los años 50 sino en Interlagos esta semana, hacer sonar un motor que busca a los amantes del buen gusto.

* Por invitación de Jaguar.

Temas relacionados