Por: Iván Mejía Álvarez

Evolucionando

El director técnico de la selección española, Luis Enrique, condensó así el proceso de la convocatoria para los próximos partidos: “No se trata de hacer una revolución, es importante manejar una evolución”.

Algo parecido es lo que ha intentado el joven Arturo Reyes con su llamado a la selección colombiana para los juegos ante Venezuela y Argentina. Una base de jugadores veteranos que estuvieron en el campeonato de Rusia, pero también una necesaria e imprescindible convocatoria a unos jugadores jóvenes que vienen pidiendo pista y que por diversas circunstancias no fueron tenidos en cuenta por el proceso Pékerman.

En todas las convocatorias se cometen injusticias, se omiten nombres que al parecer de algunos merecen ser llamados y también se cita a quienes no parecen tener los méritos. Es cuestión de gustos y el que convoca y llama es el técnico de turno, en este caso Reyes, con su invitación a las jornadas de septiembre.

Acercar a Helibelton, Machado, Lucumí, Campuzano, Villa, Morelos, Benedetti, Díaz y Arboleda, entre otros, es un acierto pleno del técnico. Son jóvenes que vienen destacándose en el torneo, han hecho bien las cosas y han demostrado tener méritos para ir a una selección nacional y agregarse a una lista básica de jugadores ya fogueados que les ayudarán a crecer, madurar y entender lo que significa vestir la tricolor, las exigencias, las responsabilidades de grupo y de manejo.

Claro que hubiera sido mejor si estos dos partidos los dirigiera el que va a ser el cuerpo técnico del futuro, pero el interinato de Pékerman tras el Mundial lo ha llevado a que no ha presentado siquiera el informe oficial a la Federación de lo que pasó en Rusia. Muestra clara de la poca intención que tiene el argentino de mantenerse en la selección. De dientes para afuera besa la camiseta de Colombia, pero por dentro sabe que están idos él y sus acompañantes, y que tan solo queda arreglar las cuentas pendientes, que traerán mucha cola y abogados de por medio.

Reyes hizo las cosas bien. Una evolución, dándoles oportunidad a los jóvenes, sin demeritar algunos veteranos, aunque en ciertos casos se le notó el criterio regional.

Lo importante es que el llamado de los nuevos no puede ser solo para calentar fondillo en el banco de suplentes. Si se les convocó es para que jueguen. Ya se sabe que quedan Bacca, Falcao, Muriel, Arias y otros llamados. El técnico tiene que pensar en mezclar nombres y darles oportunidad a los nuevos Es una evolución, como dice Luis Enrique.

 

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