Duque posesiona a Ordóñez como embajador de la OEA pese a las críticas

Este miércoles, el presidente Iván Duque oficializó el cargo de Alejandro Ordóñez como diplomático ante la Organización de Estados Americanos (OEA). Algunos de los detractores de este nombramiento decían que su presencia ante la organización sería un gran retroceso a la paz, la democracia y los derechos humanos.

El presidente Iván Duque durante la posesión de Ordóñez como embajador en la OEA. SIG

Una recolección de firmas a través de la página web Change.org, críticas en redes sociales y hasta una carta firmada por el senador Iván Cepeda, del Polo Democrático, enviada a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), no fueron suficientes para reversar la decisión del presidente Iván Duque Márquez de nombrar al exprorcurador Alejandro Ordóñez como el nuevo embajador de Colombia ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

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La decisión del presidente se oficializó en la mañana de este miércoles cuando posesionó a Ordóñez en el cargo diplomático, que tendrá dentro de sus tareas principales atender la crisis en Venezuela y los efectos que ha producido en los países vecinos, entre ellos, el éxodo de venezolanos al territorio colombiano y a otros países como Ecuador, Perú y Chile.

“Yo creo que hoy es una mañana donde muchas personas quieren expresarle a usted la felicitación por esta designación. A mí me complace que usted asuma este reto en la Organización de Estados Americanos porque ha tenido una larga carrera profesional al servicio de la justicia”, manifestó Duque durante la ceremonia de posesión a la que asistieron la familia de Ordóñez, el senador Álvaro Uribe Vélez, el gobernador de Santander, Didier Tavera; el jefe de Misión de Apoyo de la OEA en Colombia, Roberto Menéndez; el presidente del Partido Conservador, Hernán Andrade; el exembajador de la OEA, Andrés González, entre otros funcionarios.

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La carrera política del nuevo embajador que destacó Duque fue la de procurador general, sus funciones dentro de las procuradurías delegadas,  como consejero de Estado, justicia territorial, entre otras. 

Entre las tareas que le delegó al funcionario para que priorice en su agenda dentro de la OEA están la de fortalecer el Consejo Permanente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y los mecanismos de lucha contra el narcotráfico, los grupos ilegales armados y los carteles de droga, promover el debate frente a la situación que vive Venezuela y la crisis migratoria.

También le pidió que impulsara la labor de control electoral que ha venido ejerciendo la organización. “La OEA viene cumpliendo, de tiempo atrás, una labor de observación electoral que genera satisfacción, otras veces ha generado controversia, nosotros tenemos que contribuir para que vaya aún más al trasfondo de las reformas políticas en América Latina. Yo espero que la OEA, con la representación suya, nos ayude a la reforma política que hemos presentando ante el Congreso para que en el país podamos ponerle fin al voto preferente, fortalecer la democracia al interior de los partidos, el financiamiento público con total transparencia (…) para acabar con la captación, con la compra de votos, con la trashumancia electoral”, dijo el mandatario.

Se refirió, además, sobre su cumplimiento de promesa de campaña de sacar a Colombia de la Unsasur, organización encargada, según el mandatario, de desvertebrar Norteamérica con el resto del continente. “Siempre cuestioné como ciudadano la existencia de Unasur porque era una organización creada para destruir ese ambiente interamericano, demostrando que era una organización al servicio de un régimen que acabó con las libertades de todo un pueblo y que hoy es la principal causa de la mayor crisis de carácter migratorio que haya visto América Latina en muchísimos años”, sentenció.

Tras la posesión y el discurso presidencial, no esperaron los comentarios en Twitter de desaprobación frente al nombramiento, como lo hizo la representante a la Cámara Ángela María Robledo. Sin embargo, otros usuarios se manifestaron complacientes con la posesión.

Frente a las críticas, Ordóñez las calificó de normales dentro de una democracia por la diversidad de pensamientos. "Eso es normal. El disenso legitima la democracia. Lo grave sería el unanimismo. Que haya discusiones y críticas es normal. Una democracia en la que no haya discusión se deslegitima. A mí me pareció normal y lógico, enriquecedor", manifestó.

Frente al tema de Venezuela, expresó que la representación del país ante la OEA debe de ser de protagonista, tal cual se lo pidió el presidente. “El presidente insistió en la necesidad de que el país fuera protagónico en el fortalecimiento del sistema interamericano, en el fortalecimiento de la OEA, en los temas tan dramáticos que vive la región. El tema migratorio se ha convertido en el tema prioritario de la política regional. Ahí tiene que tener el protagonismo necesario el país”.

Señaló que está de acuerdo con las fumigaciones de glifosato, postura que sostuvo como procurador también. “No se necesitaba ser profeta, sino tener sentido común para saber que la suspensión de fumigaciones tendría como consecuencia lo que estamos viendo. En eso no tengo posición diferente a la del presidente de la República”, dijo.