5 verdades sobre la comida congelada que usted no sabía

Mientras los supermercados amplían su oferta de comida en cajas, sube también el número de quienes ven en ella una opción saludable.

EFE

 1. La comida congelada es mejor que la fresca. Aunque al ser interrogados, la mayoría de los consumidores estará de acuerdo en que nada puede remplazar unas frutas o unos vegetales frescos recién servidos en la mesa, "de acuerdo con un informe de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) publicado en 1998, los congelados son mejores que los frescos". Así lo asegura un artículo de BBC Mundo, que explica que "el proceso (de congelamiento) evita que se pierdan nutrientes en el tiempo que pasa desde que el producto sale del campo hasta que llega a los hogares".

2. Cuando los comparan, casi siempre ganan los congelados. Explica el mismo medio, citando a Brian Young, director general de la Federación de Alimentos Congelados del Reino Unido, que generalmente cuando se hacen pruebas a ciegas entre productos frescos y congelados (por ejemplo, pescado) los consumidores privilegian el sabor de los congelados. Pero cuando les muestran de dónde viene cada una de las muestras, "siempre elegirán el fresco".

3. El precio es un factor determinante para su consumo. Esta es otra verdad sobre este tipo de alimentos. Asegura Young, consultado por BBC Mundo, que como "la comida congelada se puede producir de una forma más eficiente que la fresca o una opción fría, el precio al público es significativamente menor". Eso, sin embargo, no siempre es positivo, según el citado artículo, pues "las personas lo asocian al hecho de que si hay dos pizzas y una cuesta 2,50 y la otra está a 1,50, naturalmente asumen que la de 2,50 es de mejor calidad".

4. Una cáscara vende más que un empaque. También es cierto, tal y como lo explica en el artículo mencionado Michael Barker, editor de la revista Fresh Produce, al asegurar que "a los consumidores les gusta el sabor y cómo se ven esos productos frescos o recién recogidos". Por eso al tenerlos enfrentados generalmente calificarán mejor lo natural.

5. Lo fresco y lo congelado no deberían ser rivales. La frase es del periodista especializado Michael Barker, quien dice: "La cantidad de frutas y vegetales, particularmente lo primero, que consigues en los congelados es relativamente limitada. Si piensas en las frutas más vendidas, como las bananas, naranjas, manzanas y peras, te darás cuenta que realmente no las ves en los congelados". Así que simplemente deberían ser vistas como dos opciones diferentes para que cada quien elija la que prefiere.