En China

Abandonaron a su hija y una carta permitió el reencuentro 20 años después

"Si tienes alguna simpatía por nosotros, los padres, por favor encuéntranos en el Puente Roto de Hangzhou en 10 o 20 años”, decía la misiva que los padres dejaron junto a la bebé.

Foto de referencia.Pixabay

Los padres de Kati Pohler la abandonaron cuando tenía tres días de nacida por la política china de un solo hijo, implementada en 1970. La dejaron en un mercado en la calle junto a una carta en la que le escribieron que la esperarían en unos años en un puente de Hangzhou, China. El diario BBC Mundo grabó el momento en que Kati se reencuentra con Lida y Feixiang, sus padres biológicos. (Lea: China registra un 'boom' del segundo hijo)

“Debido a la pobreza y a otros problemas no nos queda más opción que abandonar a nuestra pequeña niña en la calle. Si tienes alguna simpatía por nosotros, los padres, por favor encuéntranos en el Puente Roto de Hangzhou en 10 o 20 años”, decía la misiva que le entregaron a los Ken y Ruth, padres adoptivos de Kati, quienes viajaron desde Michigan, Estados Unidos, para adoptarla.

Algunas veces, Kati se inquietaba por conocer su origen, pero prefería no mencionar el tema. Cuando cumplió los 20 años e iba en el carro con su madre no aguantó más y  le volvió a preguntar por su origen. Ahí se enteró de todo. "Ellos sienten que me defraudaron, pero también sé todo lo que sufieron", se refirió al tema la joven, quien comprendió la situación. 

 “Me habría apenado tanto tener que abortar. Pensé que incluso aunque no pudiéramos criarla, podríamos darla en adopción. Le preparé su leche y la abracé durante un rato. Después la llevé al mercado. No lloró porque estaba dormida. La besé suavemente”, le contó Feixiang, entre lágrimas, a BBC Mundo.

Desde 2004, Lida y Feixiang iban cada año al puente con la esperanza de volver a ver a su segunda hija, pero no pasaba. Hasta este año, luego de conocer su historia, Kati viajó desde Estados Unidos hasta el Puente Roto de Hangzhou. Los nervios y el temor a un rechazo no le impidieron a la pareja ir al reencuentro.

Cuando Lida vio a su hija no pudo contener las lágrimas, se le arrodilló y entre sollozos le pidió perdón. Una y otra vez le dijo: “finalmente te veo”. Kati abrumada sólo la podía sostener. Por su parte, su padre biológico, aseguró que "10.000 perdones no serían suficientes". 

Kati compartió un tiempo con su familia biológica. Se conocieron y compartieron sobre las dos culturas. Después volvió con su familia adoptiva a Estados Unidos y describió la experiencia como gratificante. “El amor fue casi abrumador porque sé que mis padres adoptivos me aman y tengo todo ese otro amor que no sabía que existía y que siempre estuvo allí”, mencionó en diálogo con BBC Mundo, la joven de 20 años.

En 2013, China desmanteló su política del hijo único ante el envejecimiento de su población, pero sólo era válida en parejas en las que uno de sus integrantes fuera hijo único. Desde enero de 2016, todas las parejas pueden tener un segundo hijo.