Liderazgo

“Adaptarme a la libertad no me costó ningún trabajo”: Clara Rojas

La ex secuestrada y líder política participó de ‘Grandes líderes’, un evento realizado por el Colegio de Estudios Superiores de Administración, Cesa, en él habló de su vida familiar, profesional y política y de los aspectos que la convierten en un referente colombiano.

Archivo El Espectador

Para Clara Rojas el secuestro es la base de su presente. Si no hubiera pasado por esa situación no sería la persona que es y no valoraría tanto lo que tiene a su alrededor: familia, trabajo y, sobre todo, su libertad, como ella misma lo asegura.

Con el paso del tiempo y con los desafíos enfrentados ha descubierto la fuerza que posee, la misma que le ha permitido mantenerse en pie. Asegura que la resiliencia es uno de los paradigmas más significativos que pudo romper. “A partir de las difíciles experiencias he desarrollado la habilidad de poder afrontar, superar y salir adelante. Ese ha sido mi mayor logro y lo seguirá siendo”, aseguró con la tranquilidad que la caracteriza, en el marco del evento 'Grandes Líderes' organizado por el Colegio de Estudios Superiores de Administración, Cesa. 

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Y aunque muchos creerían que el mayor desafío que ha enfrentado Rojas es el paso por cautiverio, no es así. “El mismo hecho de hacer parte de la política colombiana es un gran desafío. Pero la vida y cada momento de ella tiene sus propios desafíos”.

El liderazgo lo ve como el poder de crear ideas y lograr desarrollarlas, ya sea a nivel personal como a nivel grupal. Cree que la labor de un líder consiste en producir resultados a través de empujar, moverse, sacudirse, jalonar y despertar emociones e interés en la gente para que desarrollen proyectos, cualquiera que sean.

“Un buen liderazgo produce felicidad. No hay nada más emocionante que poder hacer una acción que dignifique. Tengo claro lo que es estar privada de hacer una actividad, y no solo lo pienso yo, lo que los adultos mayores más valoran es el hecho de poder contribuir, de realizar una labor que beneficie a más personas, y lo digo porque he podido compartir con estas personas”.

Luego de sus años en la política y de los que estuvo privada de la libertad sabe con certeza que el estilo de liderazgo que ejerce es muy auténtico, es el resultado de los años de experiencia y del reconocimiento propio. “He tratado de ser siempre yo y eso es lo que me ha llevado a cultivar un liderazgo sin atropellar a nadie y reconociendo siempre al otro, eso es fundamental, reconocerlo en todas sus cualidades humanas y entendiendo que todos somos iguales.

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Lo que pasa es que con el liderazgo estamos es proponiendo ideas, reconociendo al otro e invitándolo a participar a construir en conjunto. Digamos que esa ha sido mi visión en general. Soy una persona más conciliadora, que le gusta generar consensos y a partir de eso producir resultados”.

Como una “verdadera líder”, como la llaman en algunos sectores de la sociedad, no clasifica las circunstancias de la vida como victorias o fracasos, solo trata de verle el lado positivo a todo y a entender que si sucedió fue por algo. “El secuestro se podría decir que fue un fracaso, pero realmente fue una circunstancia que me puso la vida y a la que pude hacerle frente, y agradezco por haber tenido la capacidad de afrontarlo”.

Con las victorias para los mismo. No se identifica con ellas, de esa manera, asegura, se mantiene más tranquila. “A veces uno logra un éxito que es superfluo y uno se identifica con él, pero después el golpe es fuerte, esa es una de las grandes lecciones que aprendí en el secuestro. Al no tener tú nada, pues te toca construir, pero sin esperar nada, con expectativas que no dependan de los resultados”.

Frente a su rol en la sociedad asegura que aunque se siente identificada como una ciudadana colombiana, el sector que más representa es el de las mujeres, el de las madres cabeza de hogar, aquellas que han tenido que sacar a sus hijos adelante a pesar de no contar con una figura paterna. “También como profesional y como una persona que quiere aportar al futuro del país. Cuando veo ciudadanos que tienen ideas y quieren una Colombia mejor me parece que trato de representar eso, la semilla de la resiliencia que tienen todos los colombianos”.

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Clara Rojas estuvo seis años secuestrada por la guerrilla de las Farc, durante ese tiempo jamás perdió la esperanza de recobrar su libertad. “Aprendí de manera empírica lo que era la resiliencia, ser resiliente es tener la flexibilidad de ir adaptándose a lo que estás viviendo, gracias a eso seguía alimentando mis ganas de ver a mi familia y vivir en mi país. Cuando ya logré mi libertad yo estaba en lo que quería, entonces adaptarme a la libertad no me costó ningún trabajo, obviamente tenía unas tareas, pero tenía tanta energía y alegría de estar libre que no me costó. Estos últimos años han sido intensos en lo positivo, y eso es lo que me nutre".

Para Rojas, el éxito la ha acompañado durante los últimos 10 años de su vida. Ha vivido de forma exitosa al lado de su hijo y familia. "El secuestro me permitió entender que no necesitaba correr sino vivir el momento presente y disfrutar lo que tenía". 

 

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