Alto consumo de sal, un hábito mortal

En 2010 alrededor de 2,3 millones de personas en el mundo murieron por patologías relacionadas al consumo excesivo de sal.

Estudio sobre el consumo de sal. /123rf
Estudio sobre el consumo de sal. /123rf

Hasta hoy las cifras sobre la llamada "muerte blanca" –expresión que se utiliza para referirse a quienes fallecen por males relacionados con el consumo excesivo de sal– eran inexistentes. Si bien estudios señalaban, por ejemplo, que reducir un 15% su ingesta podría salvar 8,5 millones de vidas en la próxima década (investigación del Programa de Sueño, Salud y Sociedad de la Universidad de Warwick, Inglaterra), no había datos sobre las reales víctimas de este hábito. La Asociación Americana del Corazón acaba de dar las primeras luces: publicó un estudio en el que estima que en 2010 alrededor de 2,3 millones de personas murieron por ataques al corazón, derrames cerebrales y otras patologías cardiovasculares, relacionadas directamente con el abuso de este condimento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja no tomar más de 2 gramos de sodio al día (el equivalente a 5 gramos de sal, es decir, una cucharadita), mientras la Asociación Americana del Corazón dice que incluso no deberían ingerirse más de 1,5 gramos diarios (tres gramos de sal). Pese a esto, un informe publicado por el New England Journal of Medicine, señala que el promedio de consumo en occidente es entre 10 y 12 gramos. Si bien el sodio se encuentra de forma natural en alimentos como la leche o los huevos –como lo advierte la OMS–, el abuso se da principalmente en alimentos procesados como el pan, el tocino, la salsa de soja, las sopas preparadas. Se estima que el 70% del sodio que llega a nuestro cuerpo está en los conservantes o aromatizantes de los alimentos industriales.

Según el estudio que se acaba de conocer, de las víctimas fatales que dejó ese uso excesivo, un 42% falleció por ataques al corazón y un 41% por accidentes cerebrovasculares. El 40% del total de estas muertes fueron prematuras (en personas de 69 años o menores); con una mayor incidencia en los hombres (60%) frente a las mujeres (40%).

Expertos sostienen que los beneficios que traería para la salud global, la reducción del uso de sal en las comidas, es comparable con lo que se ha logrado en el mundo con la disminución del consumo de tabaco. En la investigación de la Universidad de Warwick se calcula que en Inglaterra, con sólo mermar tres gramos de sal al día se podrían evitar 8.000 muertes por accidente cerebrovascular y 12.000 por cardiopatías coronarias cada año. Y en Estados Unidos los resultados serían más contundentes: si se rebaja ese misma medida se presentarían 120.000 casos menos de cardiopatía coronaria, 66.000 de accidentes cerebrovasculares y 99.000 de ataques al corazón.

Los nuevos datos que aporta la Asociación Americana del Corazón, se consiguieron con base en los resultados del Estudio de la Carga Mundial de las enfermedades en 2010. Se analizaron 247 encuestas sobre el consumo de sodio, que fueron insumo primario para el estudio global. Entre los hallazgos está, por ejemplo, que el 84% de las muertes relacionadas con el consumo excesivo de sodio ocurrieron en países de bajos y medianos ingresos. En el listado de las naciones con las tasas más altas de mortalidad por esta causa (por cada millón de adultos) están Ucrania (2.109), Rusia (1.803) y Egipto (836). En Estados Unidos la cifra alcanza las 429 muertes por cada millón de adultos.

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