Ambientalistas alertan sobre la extinción de los manglares

Según organizaciones ambientales, si no se controla el consumo de camarones, los manglares de países como Ecuador, Brasil o Mozambique podrían acabarse.

Greenpeace y la Asociación de Pescadores Artesanos del Norte de Ecuador (Apacobimn), denunciaron la grave situación que están atravesando los manglares gracias a la pesca industrial del camarón.

Ambas instituciones coincidieron en la necesidad de hacer ver a los consumidores, a pocos días de las fiestas navideñas, de la importancia que tiene el consumo de este marisco y del "impacto social y ambiental" que se esconde detrás de su venta.

Recordaron que los manglares son ecosistemas singulares, de alto valor ecológico, social y cultural, ya que en ellos se crían, alojan y reproducen cientos de especies de animales y vegetales, entre los que destacan numerosos tipos de moluscos y peces.

También destacaron que desde el punto de vista social, más de cien millones de personas viven de la pesca artesanal, y más de 1.000 millones dependen del pescado como fuente principal de proteína animal en sus dietas.

El representante de Greenpeace, Sebastián Losada, apuntó que ante estos datos cada uno es responsable de lo que adquiere como consumidor y advirtió de que con la compra de camarones a precios muy bajos se está contribuyendo a la destrucción de los manglares.

Losada apuntó que su organización llevará a cabo una nueva campaña, como la realizada en 2004, para que las grandes superficies no adquieran camarones procedentes de los manglares de esos países.

A su juicio, las grandes empresas internacionales dedicadas al cultivo de camarones que se asientan en estos lugares están "destruyendo el ecosistema" y provocando el "desplazamiento de miles de comunidades de pescadores" y otros usuarios de los espacios costeros de todo el mundo debido al desempleo local.

El representante de los pescadores artesanales de los manglares del Norte de Ecuador, Peter Modesto Segura, acusó directamente a las multinacionales de la pesca industrial instaladas en la zona ecuatoriana de Olmedo y Majagual que impiden que se lleven a cabo proyectos de desarrollo sostenible

Además, dijo, dificultan la puesta en marcha de iniciativas relacionadas con el ecoturismo, la agroindustria y la comercialización.

Recordó que hace unos años el camarón tropical de Ecuador no era un producto importante para la exportación, mientras que actualmente es el tercer producto más demandado en los mercados internacionales.

La industria camaronera ocupa en estos momentos más de 200.000 hectáreas y se ha sustituido el 53 por ciento de la superficie del manglar por piscinas de cría y reproducción de especies, ya que apenas un 5 por ciento del volumen que se exporta es capturado en el mar.

De las 20 empresas exportadoras más grandes de Ecuador, 10 son camaroneras, que envían camarón tropical principalmente a Estados Unidos (60,4 por ciento) y a la Unión Europea (27,4 por ciento) , del que el 16 por ciento llega al mercado español.