Cinco heridos en el último encierro de San Fermín

Una manada de novillos y de toros de lidia hirió el lunes a cinco personas en el último encierro de San Fermín, pero ninguno fue corneado.

Entre los lesionados durante el recorrido de unos 850 metros (0,5 millas) por calles empedradas entre el corral y la plaza de toros, hubo una persona con una fractura de clavícula, dijo el doctor Ignacio Yurs, director del hospital de Navarra. También hubo personas que fueron lesionadas en las manos y en la ingle.

Seis toros de lidia y seis novillos recorrieron las calles de Pamplona y se mantuvieron juntos durante la mayor parte del tiempo, lo cual evitó que hubiera muchos lesionados.

Algunos de los toros resbalaron y se formaron pilas de personas caídas en algunas etapas, pero en general, la jornada no registró demasiados contratiempos.

El domingo, siete personas fueron llevadas a dos hospitales de Pamplona, incluida una con lesiones múltiples y tres con lesiones en el pecho, informó Yurs.

Entre los siete heridos del domingo había un hombre de Escocia, que sufrió una lesión en el cráneo. El resto eran españoles, dijo un comunicado del gobierno local de Navarra.

El festival en esta ciudad norteña, también famoso por fiestas en las calles que se prolongan durante toda la noche, data de fines del siglo XVI, aunque sus raíces son mucho más antiguas.

Los encierros hacia la plaza de toros de la ciudad se registran diariamente desde las 8 de la mañana y son la parte más destacada de un festival que tiene varios siglos de antigedad y se ha hecho famoso, entre otras razones, por la novela de Ernest Hemingway "Fiesta" (The Sun Also Rises, 1926). Toreros profesionales lidian y matan a los toros cada tarde del festival.

Catorce corredores han muerto en los sanfermines desde que se inició un conteo de las víctimas del festival, en 1924.

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