Premios Nobel Roberts y Kornberg creen que será posible clonar humanos

Los científicos Richard J. Roberts y Roger Kornberg, premios Nobel de Medicina (1993) y Química (2006) coincidieron en señalar que la clonación humana será posible y que la ingeniería genética llegará "hasta donde dejemos que llegue".

El británico Roberts y el estadounidense Kornberg son dos de los 18 Nobel que participan como jurados en la vigésima edición de los galardones Rey Jaime I, cuyos premiados -en investigación básica, economía, investigación médica, protección del medio ambiente, nuevas tecnologías y urbanismo, paisaje y sostenibilidad- serán anunciados este martes.

En una entrevista, Kornberg destacó la necesidad de que los gobiernos se impliquen en el desarrollo de los medicamentos "para promocionar la salud de las personas" y que sean las empresas farmacéuticas las que lleven a cabo esa actividad.

Según Kornberg, las empresas farmacéuticas se enfrentan a diferentes decisiones, como "crear un medicamento que cure una enfermedad con una dosis" u otro del que se tengan que administrar múltiples dosis. Los consejeros delegados de la empresa "apoyarán la segunda opción, que es la más beneficiosa económicamente".

Richard Roberts, quien también opina que los laboratorios farmacéuticos eligen fabricar un determinado fármaco porque es "provechoso económicamente y no necesariamente para la salud" , cree que la función del Gobierno es invertir dinero para descubrir nuevos medicamentos.

Con respecto a la clonación humana, Kornberg dijo que está "completamente seguro" de que en un futuro "existirá y será objeto de debate", aunque precisó que antes de llevarse a cabo espera que la decisión de la sociedad sea "crear tejidos humanos para mejorar o curar tejidos dañados, pero no para crear nuevos seres humanos".

Roberts también señaló que la clonación humana permitirá tener hijos a las parejas que no puedan tenerlos, y explicó que cuando se descubrió la inseminación artificial "hubo mucho revuelo al respecto, pero ahora lo aceptamos como una cosa normal".

Richard Roberts matizó que no está a favor de la clonación humana - "no sabemos lo suficiente para hacerlo"-, aunque cree que "sería posible. El ser humano es complejo y en cuanto sepamos más sobre él y de las posibles consecuencias tal vez fuera más factible" la clonación.

"La ingeniería genética puede llegar hasta donde dejemos que llegue", dijo Roberts, partidario de no hacer " nada que repercuta sobre el mapa del genoma humano en el hombre porque, en realidad, no sabemos las consecuencias que ello pudiera conllevar".

Respecto a los problemas éticos que este tipo de investigación puede crear, Roberts asegura que deben ser los gobiernos o las personas individuales "los que determinen esos límites éticos" y no los científicos
Por su parte, Kornberg expresó que el rol del científico es " descubrir información" y la responsabilidad de la sociedad " regular la aplicación de esa información".

Según Kornberg, lograr personas perfectas y sin enfermedades "es un objetivo que todos pretendemos", y confía en que un día "seamos capaces de prevenir y curar las enfermedades, incluso la vejez".

"Los descubrimientos mejorarán la condición humana y los requisitos para llegar a la perfección", asegura Kornberg, cuyo padre, Arthur, recibió el Nobel de Medicina en 1959.

Sin embargo, Roberts considera "imposible" conseguir personas totalmente sanas, pues las enfermedades "siempre estarán. A lo mejor logramos controlarlas y que no sean tan malas, pero aún así volverán a surgir otras dolencias que podrán afectarnos".

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