Profundas diferencias obligan a posponer el acuerdo final de Bali

El desacuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea (UE) obligaron a posponer hasta este sábado el acuerdo final de la conferencia de cambio climático de la ONU.

Inicialmente estaba previsto que la reunión hubiese finalizado este viernes tras dos semanas de intensas negociaciones, primero de carácter técnico y durante los últimos tres días de alto nivel, con la presencia de los ministros de Medio Ambiente de más de 130 países.

Sin embargo, los integrantes a la conferencia decidieron suspender las negociaciones sobre las condiciones para luchar contra el cambio climático, debido al desacuerdo entre la UE y Estados Unidos sobre los compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Las condiciones para cada país deben quedar consignadas en una "Hoja de Ruta" que ayudará a conseguir en 2009 el acuerdo que dé continuidad en 2012 al Protocolo de Kyoto.

Mientras se reanudan las reuniones, un reducido grupo de países tratará de concretar a puerta cerrada, durante toda la noche, un texto que pueda ser asumido por las dos partes.

Europa mantiene su posición de firmeza para que el documento final de la reunión recoja de una forma clara que los países industrializados se comprometen a reducir sus emisiones, y apuesta por que el texto incorpore que la reducción será de entre el 25 y el 40 por ciento en el año 2020.

La UE mantiene que el rango de reducción de gases esté entre un 25 y 40 por ciento pues lo recomendado es la que han recomendado los científicos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) de la ONU, cuyo informe fue unánimemente aprobado por todos los países.

Estados Unidos, Canadá y Japón se oponen sin embargo a establecer esos compromisos en Bali, por considerar que pueden condicionar las negociaciones que se celebrarán los próximos dos años para contar con un acuerdo que reemplace al de Kioto a partir del año 2012.

Para tratar de acercar las posturas, Indonesia, como país anfitrión y presidente de la Conferencia, hizo una propuesta para tratar de consensuar, y planteó que el documento final refleje el compromiso de los países ricos a reducir sus emisiones en un 50 por ciento en el año 2050.

Ante el desencuentro y la ralentización de las negociaciones, algunas partes apuestan por renunciar a especificar en el documento final esos compromisos y por aplazar ese debate, conscientes de la Administración estadounidense habrá cambiado en 2009, tras las elecciones del próximo año.

A estas dificultades en la negociación se sumaron a última hora las acusaciones de los países en vías de desarrollo (agrupados en el G-77 más China), que denunciaron que han sido amenazados con sanciones comerciales si no aceptaban comprometerse a limitar sus emisiones de carbono

El secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Yvo de Boer, negó esas amenazas denunciadas por los países pobres.

Entre los acuerdos ya consensuados por las partes destacan la transferencia de tecnologías a los países emergentes e incentivos a los países en vías de desarrollo por conservar sus bosques.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció este viernes, durante una vista oficial a Timor Oriental, que "mañana por la mañana" regresaba a Bali para recoger el documento final o, si era necesario, para volver a sentarse con las delegaciones hasta que se alcanzase un acuerdo satisfactorio para todos.

La reunión se reanudará este sábado a las 08.00 hora local (00.00 GMT).