La tripulación del Discovery culmina caminata espacial

Dos astronautas del transbordador Discovery concluyeron rápidamente su tercera y última caminata fuera de la estación espacial internacional, en la que reemplazaron un tanque de gas vacío y recopilaron una muestra de escombros.

Los astronautas Michael Fossum y Ronald Garan hijo concluyeron sus tareas tan rápido que el Control de la Misión les asignó nuevas labores.

La primera tarea consistía en reeemplazar un tanque vacío de nitrógeno. El gas se usa para el sistema de enfriamiento de la estación espacial.

Las labores comenzaron 30 minutos antes de lo programado. Para Garan, el objetivo de la caminata de seis horas y media fue un largo recorrido en el brazo robot de la estación, que lo colocó a 25 metros (80 pies) de la base. Trasladó el tanque vacío de nitrógeno de un lado a otro de la estación, y luego regresó con un tanque lleno y lo conectó para su uso en el sistema de enfriamiento.

Al estar a 338 kilómetros (210 millas) de la Tierra y con la base orbital al equivalente de unos ocho pisos de distancia, fue un paseo como ningún otro.

Llevó a Garan sobre Australia y el Pacífico Sur, sobre Perú y más allá.

"¨Qué tal el paseo, Ronnie?", le preguntó Fossum.

"Increíble", comentó Garan.

"Todo es muy diferente con el planeta allí", destacó. La cámara de su casco mostraba una vista de la estación espacial con la Tierra de fondo.

Después de reemplazar el tanque, Fossum completó otra tarea pendiente: recoger pequeños escombros cósmicos detectados en un empalme de rotación de un panel solar.

Fossum regresó al empalme que había revisado durante la caminata de jueves y recogió los escombros en dos pedazos de cinta adhesiva para ser analizados de vuelta en la Tierra.

Ese emplame izquierdo funciona bien, pero el que controla los páneles solares en el costado derecho está congestionado con fragmentos metálicos y se ha utilizado poco desde el año pasado. Como consecuencia, la generación de energía ha disminuido.

La NASA desea informarse todo lo que pueda en torno a los empalmes, de modo que pueda descubrir por qué uno terminó en tan malas condiciones.

Durante la caminata, ambos astronautas también retiraron el material aislante de las cámaras instaladas en la muñeca y un codo del brazo robot del nuevo cuarto de la estación espacial, que incluye el flamante laboratorio japonés Kibo, valorado en 1.000 millones de dólares.

Asimismo reinstalaron una cámara de televisión que tenía una unidad de energía defectuosa y que fue reparada en la estación espacial.

"Bueno chicos, hicieron mucho y muy buen trabajo hoy. Deben sentirse orgullosos", señaló el piloto del transbordador, Kenneth Ham, desde el interior de la base.

El Discovery y su tripulación pasarán otros dos días en la base orbital antes de regresar el miércoles a la Tierra.

En las dos caminatas anteriores, Fossum y Garan hicieron labores relacionadas con el laboratorio japonés y operaciones de mantenimiento de la EEI.

‘Kibo', con casi 12 metros de largo, es más grande que los laboratorios estadounidense y europeo adosados en el complejo orbital.

El laboratorio japonés también tiene un par de brazos robóticos, el mayor de los cuales llegó a órbita en la bodega del Discovery.

En la misión del martes pasado, después de la inspección del mecanismo de sujeción en el lado izquierdo del módulo Harmony y de la apertura de la cubierta de una ventana, Fossum y Garan removieron las cubiertas de las superficies de atraque del ‘Kibo'.

Fossum, además, desconectó los cables de calefacción y quitó los pernos de cierre de las cortinas en la ventana delantera del laboratorio japonés.

Los astronautas también limpiaron una junta rotatoria de un ala de paneles solares que se había atascado y recogieron el brazo robótico del transbordador que había quedado en la EEI desde una misión del Endeavour en marzo.