Homosexuales chinos se quejan de que se les prohíba donar sangre

 La comunidad gay asegura que la medida es discriminatoria y contribuye a proyectar sobre ellos la imagen de que son "peligrosos".

Los ciudadanos chinos que se declaran abiertamente homosexuales tienen prohibido donar sangre, una normativa que según miembros de este colectivo es discriminatoria y contribuye a proyectar sobre ellos la imagen de que son "peligrosos", informó la prensa oficial.

Desde hace años, los donantes de sangre chinos deben rellenar un cuestionario en el que se les pregunta su tendencia sexual, y aquellos que se reconocen homosexuales tienen prohibido donar sangre, explicó el diario "Global Times".

Una lesbiana shanghainesa de 20 años, Bai Fei, contó al diario que hace dos años decidió donar sangre para celebrar de este modo su llegada a la mayoría de edad, pero tras rellenar el cuestionario un doctor le informó de que no podía dar su plasma.

"Me sentí humillada, y como había gente haciendo cola el doctor me dijo: 'Vete, no desperdicies el tiempo de otros donantes", se quejó la joven

El problema se hizo muy patente el año pasado, cuando, tras el terremoto de Sichuan (12 de mayo), hubo una llamada a nivel nacional pidiendo donaciones de sangre para las víctimas, por lo que muchos homosexuales descubrieron entonces la prohibición

"La posibilidad de donar o no debería depender de la salud de uno, no de su opción sexual", dijo un gay cantonés, llamado Aqiang, también en declaraciones a "Global Times"

Aqiang se lamentó de que en China los homosexuales sean vistos como personas de vida sexual disipada y que no toman las precauciones necesarias: "Un gay o lesbiana 'monógamo' no es más peligroso que un heterosexual", aseguró

Representantes del colectivo recomiendan que las autoridades chinas sigan el ejemplo de sus pares de Hong Kong, territorio independiente de China en materia sanitaria y donde en los cuestionarios no se les pregunta a los donantes su opción sexual, sino detalles sobre sus últimos encuentros sexuales y si éstos fueron o no seguros

Durante décadas el Gobierno chino consideró la homosexualidad como un trastorno mental, y aunque oficialmente ya no se sigue esa política el colectivo continúa sufriendo discriminaciones en el país asiático, y muchos de sus miembros esconden su sexualidad públicamente.