Bebidas energizantes pueden producir taquiarritmias y aumento de la tensión

No se recomienda tomar esta clase de bebidas durante el ejercicio.

Las bebidas energizantes cuentan con una amplia distribución, pero el poco conocimiento de sus características lleva a confundir sus efectos. Ahora se evidencia que sus componentes no son completamente inocuos.

Estas bebidas contienen gran cantidad de carbohidratos, aminoácidos como la taurina, proteínas, vitaminas del complejo B, cafeína y teobromina, así como sustancias derivadas de hierbas como el extracto de guaraná y el ginsen.

Además de los efectos de cada componente, su combinación potencia el efecto estimulante. Entre los riesgos de tomarlas están la erosión de los dientes y el aporte innecesario de calorías que pueden producir aumento de peso y diabetes entre quienes las consumen con frecuencia.

También se ha relacionado su uso con insomnio y sueño no reparador. “En varios de los estudios revisados se observan aumento de la tensión arterial, taquiarritmias y dislipidemias (alteraciones en el metabolismo) en quienes consumen regularmente estos productos”, comenta Marlib Yolima Sánchez, médica del Departamento de Toxicología de la Universidad Nacional de Colombia.

Para la experta, sus propiedades estimulantes no tienen discusión. Hay aumento en el desempeño intelectual y físico en quienes las consumen mientras dura su acción, especialmente en personas sin tolerancia a la cafeína.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la cafeína es un diurético. Por eso, no se recomienda tomar esta clase de bebidas durante el ejercicio porque potencia la pérdida de fluidos aumentando la posibilidad de deshidratación, sobre todo en los niños.

La mezcla con alcohol aumenta los daños relacionados con la intoxicación alcohólica.

Del mismo modo, existe mucha confusión entre los conceptos de bebidas hidratantes y energizantes. Las primeras surgieron en EE. UU. en los años sesenta, cuando la Universidad de Florida desarrolló una fórmula de carbohidratos y electrolitos para mejorar el desempeño de un grupo de jugadores de fútbol americano y para prevenir la deshidratación.

Por su parte, las bebidas energizantes surgieron en Escocia y en Japón con el objetivo de aumentar la fuerza y la concentración. Inicialmente, se componían de una mezcla de vitaminas y luego se le adicionaron la cafeína y los carbohidratos.

Conociendo los riesgos y efectos adversos se debe establecer alguna legislación con respecto a su uso. En especial, limitar la venta de estos productos a menores de edad, así como a mujeres embarazadas y restringir los lugares de venta.

Es muy importante evitar el consumo en poblaciones de riesgo. Tales como, personas con diabetes, enfermedades cardiovasculares, psiquiátricas y personas susceptibles a crisis convulsivas.