Bibliotecas a su medida y a la de su bolsillo

Una biblioteca personal, se supone, es fruto de décadas de lectura y búsqueda individual de su dueño; pero no siempre es así.

Es fácil suponer que una biblioteca personal es producto de la búsqueda individual que su dueño ha hecho a lo largo de su vida. En ese sentido, responde a sus intereses e inquietudes, incluso es prueba del tránsito de esa persona por las diferentes etapas de la vida. Una biblioteca personal, se supone, es fruto de décadas de lectura y búsqueda; pero no siempre es así.

En los libros no solo se buscan respuestas, distracción o conocimiento. A veces se quiere llenar con ellos un espacio, como objeto decorativo; o el sencillo placer de poseerlos, como pieza de colección. Además de su contenido, se vuelven importantes el color de sus solapas, la belleza del libro como objeto, o si es una primera edición de una obra clásica.

Muchas de esas grandes bibliotecas de ensueño que hay en las mansiones de los millonarios no fueron conformadas por sus dueños, libro a libro, a lo largo de su vida. A veces, simplemente basta con llamar a un curador privado de biblioteca y él se encargará, después de analizarlo a usted y sus necesidades. Así, si tiene el dinero suficiente, su biblioteca personal puede ser armada por otro, aunque tal vez deje de ser tan personal.

Uno de estos personajes es Kinsey Marable, quien dejó su profesión pasada como bancario para dedicarse a recorrer el mundo, o, a veces, simplemente a revisar en la web, para construir bibliotecas personales. Marable le contó a James Bartlett, periodista de la BBC, que entre las personas que han contratado sus servicios está Oprah Winfrey, expresentadora de televisión que llegó a ser una de las personas más influyentes de Estados Unidos.

Ella, por ejemplo, le pidió la primera edición de cada uno de los libros que han ganado el premio Pulitzer de Novela o Ficción, que se entrega desde hace casi cien años; una petición que le tomó dos años de búsqueda y que costó varios millones de dólares. "Una copia original de la primera edición de "Matar al ruiseñor" de Harper Lee valía US$7.500 en 1999. Ahora puede estar costando US$35.000 por ejemplar", le dijo el coleccionista a la BBC.

Pero generalmente, cuenta Marable, él es quien diseña las bibliotecas, a partir de los intereses y la personalidad de sus clientes. Para esto, junto a su grupo de trabajo, ha diseñado una lista de ejemplares que incluye los mejores libros de las 100 mejores mujeres novelistas, libros de ciencia ficción, arquitectura de Estados Unidos desde 1800 y jardines ingleses.

Entre las joyas que ha encontrado en su carrera como curador, Marable destaca uno de los mil ejemplares publicados de forma anónima en 1785 del único libro de Thomas Jefferson, el tercer presidente de Estados Unidos. “Fue maravilloso tenerlo en mis manos” dijo Marable, y concluyó: "Lo que pasa es que los libros transforman un cuarto. Lo convierten en un lugar cálido, habitable, confortable y real".

(Lea aquí el artículo completo de BBC Mundo)