Campaña de Renault cae mal en redes sociales

Promotores de transporte alternativo rechazan el eslogan “bájate del bus y sube tu ego”. La casa automotriz dice que en publicidad siempre hay muchas interpretaciones.

En redes sociales nació una contracampaña para promover medios alternativos de transporte. Esta es una de las piezas publicitarias de Renault.

Una vez más las campañas publicitarias de compañías de automóviles mueven las fibras de quienes impulsan el uso del transporte público y los medios de movilidad alternativos. Esta vez la polémica corre por cuenta de la campaña “Bájate del bus y sube tu ego”, con la que Renault promociona la venta de automóviles Clio.

En redes sociales, especialmente Twitter, decenas de ciudadanos han protestado contra este mensaje publicitario e incluso han creado una contracampaña.

El movimiento La Ciudad Verde, una plataforma nacional de organizaciones ciudadanas que trabajan en pro del desarrollo sostenible de ciudades y regiones y que cuenta con más de 60.000 seguidores en Twitter, ha criticado el mensaje con el que Renault pretende llegar a los jóvenes universitarios.

“Somos conscientes de las innumerables transformaciones a las que los sistemas de transporte público deben someterse para brindar a la ciudadanía un servicio adecuado”, dice Sara Arango Franco, miembro de La Ciudad Verde, y a continuación anota: “La solución a una situación de movilidad difícil, sin embargo, no es la adquisición de un carro particular”.

La contracampaña diseñada por La Ciudad Verde a propósito del nuevo eslogan de Renault es una invitación para que los jóvenes, y todos los ciudadanos, le apuesten al transporte público y a la bicicleta como medio de transporte. Quieren que estas formas de moverse por la ciudad sean vistas como una alternativa “sexi”.

Con una extensa lista de razones que van desde la disminución de las emisiones de CO2 y los niveles de estrés, hasta la posibilidad de disfrutar de los productos ofrecidos por los vendedores ambulantes en los buses, La Ciudad Verde pretende persuadir a sus seguidores de Twitter y Facebook sobre los beneficios de un nuevo sistema de movilidad al que diariamente se suman más ciudadanos “conscientes, solidarios, sensibles y sexis”.

“A tu ego no le gusta viajar en bus”, dice una de las frases de la campaña publicitaria de Renault. Según Sara Arango, el componente ético y cultural que subyace a este tipo de campañas (“como ésta ha habido muchas”, asegura) otorga a los vehículos particulares “un estatus innecesario e ilógico”.

“¿Qué tiene de atractivo estancarse en un trancón durante horas, pagar altas sumas de dinero en gasolina y estacionamientos y aportar a que la situación de movilidad sea cada vez más problemática?”, se pregunta la activista.

Por su parte, Adrian Martínez, director de marketing de Renault Colombia, afirma que esta campaña publicitaria, como cualquier otra, está sujeta a diferentes interpretaciones. “La publicidad es como el fútbol, todo el mundo tiene opiniones diferentes al respecto”, anota y asegura que la única íntención de la campaña es promocionar la compra de “un automóvil juvenil y accesible”.

En un informe presentado a finales de 2013, el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat) hizo un fuerte llamado de atención sobre la necesidad de dejar de construir ciudades para los vehículos, lo que, sin duda alguna, implica una radical transformación de la mentalidad citadina. Urge “reconocer que el transporte no es un fin sino un medio”, dice el informe, y asegura que, como van las cosas, en 2050 habrá 2.100 millones de vehículos privados marchando por las calles de las ciudades del mundo, 1.275 millones más de los registrados en 2010.

“Utilizar el transporte público es, en esencia, un acto que podría allanar el camino para que se construya un espacio público para el disfrute de las personas, no para el tránsito de los carros”, señala María Duque, miembro de La Ciudad Verde.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte, en su último informe sobre la situación mundial de la seguridad vial, que el transporte alternativo es la salida al caos motorizado. “Los gobiernos deben hacer un gran esfuerzo por integrar las formas de desplazamiento no motorizadas en la planeación de sistemas de movilidad más seguros y sostenibles”, sugiere.

A pesar de las advertencias que éstas y muchas otras instituciones han hecho sobre la magnitud de la crisis ambiental y de movilidad a las que las ciudades se verían abocadas por el creciente número de vehículos privados que transitan en las calles, todavía predomina la idea de que adquirir uno es sinónimo de comodidad y de prestigio. Tal vez, como lo expresa la campaña de La Ciudad Verde, sea necesario desprendernos del ego que quiere ser dueño de un automóvil para valorar los beneficios de un sistema de movilidad diferente.

 

 

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