Científicos advierten que temblores en el Océano Pacífico preceden megaterremoto en Japón

En la última semana se han presentado tres movimientos telúricos de mediana escala en las costas de Japón, que por fortuna no han dejado pérdida de vidas ni daño a bienes materiales.

Archivo EFE

Un estudio publicado este viernes en la revista científica 'Science', asegura que los tres pequeños temblores registrados en los últimos días en las fosas oceánicas cerca de la isla de Kyushu indican que en breve esa zona podría sufrir de un devastador terremoto, equivalente al movimiento telúrico de 9.0 que se registró en la región de Tohoku en el 2011.

Aquel terremoto del 11 de marzo de 2011 produjo un tsunami con olas de hasta 41 metros, y dejó un saldo de más de 20.000 muertos y 3.000 desaparecidos. Además, se provocó el desastre nuclear en la central de Fukushima que a día de hoy continúa cobrando sus efectos ambientales, como vertimiento de material radioactivo al mar, emisiones de gases radiactivos al exterior; en los habitantes, produjo contaminación en la piel, aceleración en el ritmo de alteración del ADN por efecto de la radiación, cáncer, entre otros.

Este viernes, un sismo de 5.1 sacudió las costas de Japón; el movimiento no dejó víctimas, ni daños materiales, tampoco se produjo alerta de tsunami. El martes se reportó el segundo movimiento de esta cadena de sismos, que hasta el momento ha sido el más fuerte de los tres: 6.6, con un saldo en blanco de víctimas y daños a bienes. Pero el fuerte movimiento de una zona acostumbrada a ello empezó el lunes, cuando se registró otro temblor de 5.6 en las islas Izu, que tampoco dejó daños ni víctimas. 

Los investigadores afirmaron que la detección de estos temblores podría ayudar a los sismólogos a saber dónde y cuándo podrían ocurrir futuros terremotos devastadores, que sería posible gracias a los sismógrafos instalados a lo largo de las fosas oceánicas