La circuncisión masculina sí previene el contagio de VIH

Según estudios realizados en África, la técnica reduce en un 60% las probabilidades de adquirir el virus.

Desde la Conferencia Internacional de Sida 2012, en Washington, la secretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton, anunció que tras comprobarse que la circuncisión en varones es una de las formas más efectivas de combatir el avance de la epidemia de VIH en el mundo, ese país invertirá 40 millones de dólares para conseguir que la apliquen en más personas.

Según varios especialistas presentes en la Conferencia, la circuncisión debe comenzar a incluirse dentro de las medidas de prevención pues existen estudios, realizados en áfrica, que comprueban que la técnica puede detener el contagio.

“Se han realizado tres experimentos en Kenia, Ruanda y Sudáfrica, respectivamente, que han demostrado que la circuncisión masculina proporciona un efecto protector contra la adquisición del VIH por transmisión sexual entre un hombre y una mujer. Actualmente estamos trabajando en un total de 13 países africanos. Estos informes se publicaron en los años 2005 y 2007”, señala Karin Hatzold, doctora residente en Zimbaue y responsable del área de VIH de Population Services International (PSI), que también participó en la charla. "Pero se han realizado otros estudios desde entonces, especialmente en Kenya, que hablan de una reducción del riesgo de hasta un 70%", añadió.

Para  Anthony Fauci, director del Instituto de Salud de Estados Unidos, desde el punto de vista anatómico, a simple vista esta es una medida preventiva, “Cuando se retira la piel exterior del pene, aparece en la superficie una mucosa que no es tan resistente como la piel normal del cuerpo, muy fina, frágil y propensa a sufrir lesiones microscópicas que el ojo humano no alcanza a ver. Es una puerta de entrada muy accesible para el virus, ya que las células que están inmediatamente en contacto con el pene son células muy expuestas que facilitan que la infección pase al cuerpo. Si eliminamos esta piel externa, la otra es más resistente”.

Como muestra del éxito de la iniciativa, los investigadores describieron el caso de la aplicación de la circuncisión voluntaria  desde hace tres años en Suazilandia. El país africano, con una población de 1.200.000 personas, que  tiene la mayor tasa de infectados por VIH a nivel mundial (un 25,9%). El programa piloto consiguió realizar hasta 2011 un total de 1.300 intervenciones y los resultados concluyeron que la circuncisión masculina voluntaria “reducía el riesgo de transmisión sexual del virus de mujeres positivas de VIH a hombres en un 60%”, según aseguró Paul De Lay, diputado director UNAIDS y PSI, en rueda de prensa este martes. Fauci también aportó esa misma cifra en una ponencia el día anterior. La Organización Mundial de la Salud y Naciones Unidas han impulsado en los últimos años la práctica en países con un alto índice de infectados por VIH.