Colombia y Brasil se unen para combatir mordeduras de serpientes

El convenio incluye el desarrollo de sueros contra venenos de serpientes del género Bothrops.

Con el propósito de transferir conocimientos y tecnología para la investigación, desarrollo, producción y control de calidad de antivenenos, Colombia y Brasil firmaron un convenio de cooperación el pasado 31 de mayo. Aunque se enfoca principalmente en productos biológicos empleados en el tratamiento de pacientes con intoxicación por mordedura de serpientes venenosas, también cubrirá la producción de otros biológicos de interés en salud pública.

El convenio prevé fortalecer la capacidad de los profesionales del Instituto Nacional de Salud en Colombia (INS) en producción y control de calidad de su planta de sueros hiperinmunes contra la mordedura de serpientes y otros animales ponzoñosos. La colaboración establece proyectos de investigación entre el INS y el Instituto Butantan de Brasil, entre ellos, el desarrollo de estudios clínicos en Colombia de varias de las vacunas producidas por la institución brasilera.

El director general del INS, Juan Gonzalo López Casas, dijo que el convenio “facilitará los elementos necesarios para que nuestra entidad se proyecte nuevamente como líder en producción de insumos de importancia en salud pública en nuestro país”.

Colombia fue el primer productor público de la región que inició los procesos de experimentación para obtener el primer lote de suero antiofídico en el país en 1956, recordó López. En 2010 el INS reinició la producción de este biológico para contribuir con la demanda nacional de sueros contra venenos de serpientes, de los géneros Bothrops (Taya equis, mapaná, cuatro narices, patoco) y Crotalus (cascabel).

Entre 2009 y 2011 en Colombia se presentaron 11.805 casos de accidente ofídico, de los cuales murieron 110 personas. Las serpientes del género Bothrops, conocidas como mapaná, fueron las principales culpables. Si bien, los datos obtenidos en 2012 demuestran una disminución, el accidente ofídico se considera un evento de interés en salud pública. El convenio facilitará el suministro de productos biológicos inocuos, eficientes y seguros en caso de que no sea suficiente la producción nacional para la atención de pacientes colombianos, señaló López.

Rafael Otero, docente-investigador de la Universidad de Antioquia, experto en ofidismo y escorpionismo, considera que “el convenio es de suma importancia en la transferencia de tecnología en materia de producción de biológicos y en investigación toxinológica”. A su juicio, el convenio debiera cubrir a otras entidades públicas y privadas que realizan investigación y formación de investigadores en el país, y que han tenido un papel protagónico en este campo, puntualizó.

* Artículo publicado por SciDev.net

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