La costosa idea de mapear el cerebro

Científicos que liderarán la iniciativa Brain, en EE.UU., anunciaron que este ambicioso proyecto valdría cuatro veces más de lo esperado.

Brain quiere descifrar los secretos de las actividades cerebrales. / Proyecto Human Connectome

Hace poco más de un año, EE.UU. anunció que desarrollaría el más ambicioso proyecto neurocientífico de los últimos tiempos. El presidente Barack Obama dijo que en diez años concentraría cerca de 3.000 millones de euros en el estudio del funcionamiento cerebral y bajo el nombre del Proyecto Brain puso a trabajar a los Institutos Nacionales de Salud (NIH), la Fundación Nacional para la Ciencia y la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa, asignándoles cerca de US$100 millones para que desarrollaran una agenda de trabajo.

Esta semana los científicos presentaron el plan y, tratando de ofrecer una evaluación más realista de los fondos que se necesitarían para llevar a cabo todas las investigaciones, advirtieron que Brain podría costar cuatro veces el valor establecido inicialmente. Es decir, unos US$4.500 millones durante el transcurso de una década.

Este dinero se invertiría en el desarrollo de nuevas áreas del conocimiento en neurotecnologías, incluyendo el mapeo de los circuitos cerebrales, el monitoreo de la actividad cerebral y el desarrollo de nuevas teorías y métodos de análisis que ayudarán a la comprensión del cerebro humano.

El plan, que comenzará en 2016, tratará durante una primera etapa, de unos cinco o seis años, de desarrollar herramientas para la investigación. La intención es hacerlas más baratas y accesibles para que investigadores con menos especialización puedan trabajar en este campo y abaratar a largo plazo la investigación neurocientífica.

El proyecto pretende en último término crear herramientas capaces de fotografiar simultáneamente la actividad de cada neurona, de la mayoría o incluso la totalidad de un cerebro. Se tendrán que diseñar mecanismos que permitan controlar la actividad de cada neurona, “porque examinar requiere intervenir”. Y, por último, se desarrollarán métodos para almacenar, administrar y compartir imágenes y datos fisiológicos a gran escala. Máquinas capaces de analizar todos esos datos y de recrear modelos de circuitos neuronales que les lleven a revelar, finalmente, los principios que rigen al cerebro. Aunque los científicos de NIH creen que será difícil asegurar ese millonario presupuesto, han propuesto que varios de los más prestigiosos institutos de investigación estadounidenses redirijan los fondos de otras investigaciones en neurociencia para apoyar Brain.

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