Descubren cómo borrar y reactivar los recuerdos

Científicos han conseguido controlar el miedo en las ratas. Los avances son útiles en la lucha contra el alzhéimer.

Las ratas utilizadas en el experimento olvidaron que tenían miedo. / 123rf

Los científicos han encontrado la manera de eliminar los recuerdos incómodos y dolorosos a partir de la intervención médica y el uso de descargas eléctricas.

Un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Diego (EE.UU.) consiguió que las ratas olvidaran el miedo. Para esto, borraron y luego reactivaron uno de sus recuerdos.

“Podemos formar un recuerdo, borrarlo y luego reactivarlo a voluntad, aplicando un estímulo que selectivamente refuerza o debilita las conexiones sinápticas (entre neuronas)”, dijo Roberto Malinow, doctor en neurociencia de la Universidad de California y director del estudio al diario Abc.

El procedimiento es el siguiente: primero, los científicos modificaron genéticamente un grupo de ratas para hacer que algunas de sus neuronas fueran sensibles a la luz. Luego les enseñaron a asociar estímulos luminosos sobre estas células nerviosas con descargas eléctricas y dolorosas en sus patas. En consecuencia, las ratas aprendieron a tenerle miedo a los estímulos luminosos, aun sin necesidad de que hubiera descargas eléctricas.
Cuando los científicos comprobaron que este aprendizaje se produjo en parte por el fortalecimiento de ciertas conexiones sinápticas, trataron de debilitarlas con unos impulsos luminosos distintos y lo lograron a tal punto que las ratas olvidaron asociar la luz con el dolor, es decir, olvidaron tener miedo.

Pero lo más llamativo es que los investigadores descubrieron que podían volver a la situación original: fueron capaces de reactivar el recuerdo del dolor y hacer que las ratas volvieran a tener miedo a las descargas, aún cuando no habían vuelto a sufrir dolor.

“Podemos hacer que un animal tenga miedo, luego que no lo tenga y luego que lo vuelva a tener, sólo con estimular los nervios con frecuencias de luz que fortalecen o debilitan las sinapsis”, dijo Sadegh Nabavi, del grupo de investigadores, en Science Daily.

Los científico creen que estos resultados son útiles en la lucha contra el alzhéimer, enfermedad que se produce debido a la acumulación de péptido beta amiloide o proteína tau, una molécula que debilita la conexión entre las neuronas y provoca demencia, afectando al pensamiento, el lenguaje y la memoria. Si los resultados obtenidos por el equipo de Malinow se reproducen, su metodología podría servir en el estudio de algunos mecanismos para fortalecer las conexiones sinápticas de estos pacientes.

“Como nuestro trabajo muestra que podemos revertir los procesos que debilitan las sinapsis, deberíamos poder contrarrestar algunos de los efectos de la proteína beta amiloide en pacientes de alzhéimer”, aseguró a Abc el doctor Leon Thal, otro de los investigadores principales.