Descubren nueva luna en Saturno

Fotos tomadas por la NASA advierten el nacimiento de un satélite. Según dicen investigadores, se origina en uno de los anillos del planeta.

Tomada de la NASA

Unas imágenes capturadas recientemente por la nave espacial Cassini de la NASA tiene a la comunidad astronómica exaltada. Se trata del nacimiento de la formación de un objeto en uno de los anillos de Saturno que, según dicen, podría ser una nueva luna.

Peggy, como ha sido llamado el posible satélite que será estudiado con precisión en 2016 cuando haya condiciones más óptimas, es una alteración del anillo A externo, el más grande y más brillante del planeta.

De acuerdo a los científicos, que publicaron su hallazgo en la revista Icarus, estas protuberancias, que son usuales en el borde del aro, son originadas por los efectos gravitacionales de un objeto cercano. Una de ellas, incluso, tiene 1.200 kilómetros de largo y diez de ancho.

Según dicen, esta es la primera vez que el mundo científico ha presenciado tal formación. Y, justamente, ese proceso de creación y movimiento hacia afuera podría dar luces sobre la manera como se originaron las lunas de Saturno.

Sin embargo, los expertos creen que el objeto, que podría tener tan solo un kilómetro y medio de diámetro, no crecerá más y, posiblemente, con el tiempo, empiece a caerse a pedazos. Su tamaño, como el de los otros satélites, compuestos principalmente por hielo, varía dependiendo de la proximidad al planeta.

El descubrimiento ratifica en parte la teoría que se han planteado los investigadores sobre la formación de dichos satélites. Sugieren que primero se formaron a partir de partículas de los anillos y, después, en su movimiento hacia el exterior se fusionaron con otras lunas. De manera que las que están más alejadas del planeta, son las más grandes y más antiguas.

“No hemos visto nada como esto antes. Podríamos estar viendo el acto del nacimiento, donde este objeto está dejando los anillos y comenzando a ser una nueva luna”, dijo al diario ABC de España Carl Murray, de la Universidad Queen Mary de Londres y autor principal del estudio.

Ya hace una semana, Encélado, otro de los satélites de Saturno, fue noticia por el hallazgo de un posible océano en su interior, lo que supondría un hábitat ideal para el desarrollo de vida.