Descubren planeta muy similar a la Tierra

Kepler-186f es el primer planeta rocoso “habitable” que se ha descubierto. Está ubicado a 500 años luz de distancia.

Soluciones para el calentamiento global y la contaminación hay muchas, algunas funcionales y otras un tanto extremas. Entre estas últimas está la búsqueda de planetas similares a la Tierra donde sea posible trasladar a la humanidad para tener un nuevo comienzo. Sin embargo dicha búsqueda no había tenido éxito hasta ahora.

El Universo es infinito y planetas hay muchos, pero se han encontrado pocos que se encuentren dentro de una “zona habitable”. El problema con estos es que hasta ahora todos habían sido gaseosos, lo que dificultaría la sobrevivencia de cualquier humano que lo visite. No obstante, este fin de semana la NASA reveló el último descubrimiento del telescopio espacial Kepler, un cuerpo rocoso, muy parecido a nuestro planeta, sólo un 10% más grande, aunque aún se desconoce su masa.

En realidad, Kepler-186f, y su sistema compuesto por otros 4 exoplanetas y una estrella enana roja que cumple las funciones del sol, fue descubierto en 2009 aunque los estudios que dan cuenta de la posibilidad de habitarlo fueron publicados hace poco. El planeta se encuentra entre 490 y 500 años luz de distancia, en la constelación del Cisne y da una vuelta completa alrededor de su estrella en 130 días en lugar de los 365 días que tarda la Tierra.

Según parece, Kepler-186f, se encuentra dentro del borde exterior de la zona habitable alrededor de su estrella, eso significa que está en un punto en el que el agua en la superficie se puede mantener en un estado líquido, por lo que puede albergar vida como sucede con la Tierra. A esto se le suma que recibe apenas un tercio menos de luz que nuestro planeta, convirtiéndolo en el exoplaneta más parecido al nuestro hasta ahora.

De todos modos, por estar en dicha posición, existe la posibilidad de que el agua líquida esté en peligro de congelación. Sin embargo, Stephen Kane, uno de los autores de la investigación aclara que por ser un poco más grande que la tierra, Kepler-186f puede tener “una atmósfera más densa que proporcione un aislamiento adicional” que proteja el agua.

Así como hay grandes similitudes entre los dos planetas, también existen grandes diferencias. La principal es el sol, pues la estrella enana M Kepler-186 es mucho más pequeña y fría que nuestro sol, aunque también vive mucho más tiempo pero también son más activas, por lo que producen más erupciones solares y por ende más radiación.

No obstante es mucho lo que falta por confirmar, como por ejemplo la composición de la atmósfera que tiene el cuerpo que se cree es más densa, lo que además dará indicios de cuál es su temperatura y si ésta se encuentra dentro de los mismos rangos que la Tierra, labor que quedará a cargo del telescopio James Webb Space Telescope que será lanzado al espacio en 2018.

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