Director de Greenpeace responderá este viernes por daños en las Líneas de Nazca

Los activistas son acusados del delito contra el patrimonio cultural, en la modalidad de atentado contra los monumentos arqueológicos.

 El director ejecutivo de Greenpeace internacional, Kumi Naidoo, acudirá este viernes a la fiscalía de Nazca, en el sur de Perú, para declarar sobre los daños producidos por activistas de esta organización en las llamadas Líneas de Nazca, según confirmó la fiscal del caso, Patricia Begazo.

La titular de la Segunda Fiscalía Provincial Corporativa de Nazca declaró a Canal N que un abogado de Naidoo la llamó este jueves para pedir la reprogramación de la diligencia planeada para este jueves, con el fin de realizarla este viernes por la tarde.

Begazo dijo que Naidoo será interrogado "en relación a todo lo sucedido el día 8 de diciembre", día en que los activistas de Greenpeace ingresaron a las Líneas de Nazca para colocar un mensaje dirigido a los participantes en la cumbre de cambio climático de Naciones Unidas (COP20).

En el caso de que el directivo no acuda, será nuevamente notificado para otra fecha, indicó la fiscal.

Greenpeace anunció el pasado 10 de diciembre, cuando pidió disculpas al pueblo de Perú por la "ofensa", que asumía su responsabilidad y la posibilidad de enfrentar unas "justas y razonables" consecuencias.

Begazo acusa a los activistas del delito contra el patrimonio cultural, en la modalidad de atentado contra los monumentos arqueológicos, en agravio del Estado Peruano, que está castigado con penas de hasta 8 años de cárcel.

El pasado 8 de diciembre alrededor de 12 integrantes de Greenpeace formaron con letras de color amarillo un mensaje sobre el cambio climático al lado de la figura del Colibrí, uno de los geoglifos más representativos de las líneas de Nazca, que por su tamaño solo se pueden apreciar desde el aire.

Los geoglifos preincaicos están en un área de 780 kilómetros cuadrados en el desierto de Ica, en la costa sur del país.

El ministerio de Cultura envió a sus arqueólogos a la zona afectada para realizar una evaluación de los daños y con la ayuda de drones se tomaron imágenes de las marcas que han dejado las pisadas de los integrantes de Greenpeace en las inmediaciones del Colibrí.

El viceministro de Patrimonio Cultural, Luis Jaime Castillo, informó el pasado lunes que los activistas "han creado una línea (en la pampa de Nazca) que no existía, con las pisadas de sus zapatos" y que "va a ser difícil de revertir los daños para devolverla a su estado original".

La zona sobre la que están dibujados los geoglifos es "una pampa constituida por tierra arcillosa blanca" y al caminar encima se pueden aplastar las rocas, que están en la superficie, exponiendo su matriz blanca, explicó el viceministro.

La ministra de Cultura, Diana Álvarez Calderón, se reunió a inicios de esta semana con Naidoo y éste le presentó sus disculpas por los daños causados en la zona declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1994, pero no identificó a los autores.

Los implicados en el caso dejaron Perú el pasado fin de semana después de que un tribunal rechazara la petición de la fiscalía para que se impidiera su salida porque el expediente no indicaba el domicilio donde debían ser notificados. El viceministro Castillo anunció que solicitarán la extradición de los activistas "para que asuman su responsabilidad penal y civil".

La acción de la conocida organización generó la ira del mandatario peruano, Ollanta Humala, quien declaró que "ahora hay que avisar a todo el mundo que cuiden el Taj Mahal (un famoso complejo de edificios en India) y las pirámides de Egipto porque estamos ante la amenaza de Greenpeace y de zurrarse sobre cualquier patrimonio histórico de la humanidad".

El ministerio peruano reportó a la Unesco "los graves daños causados al entorno del Colibrí en un área de 1.600" metros cuadrados y que, en el lugar, quedó "marcada de manera irreparable la ruta que siguieron para acceder al geoglifo".

El 10 de diciembre Greenpeace publicó un comunicado en el que pidió "sin reservas" disculpas al pueblo de Perú por el daño causado y se declaró profundamente apenada por lo sucedido.

En el comunicado la organización internacional señaló que daba la bienvenida a una investigación "independiente" sobre las consecuencias de su acción "sin cuidado" y manifestaba su disposición a cooperar plenamente.