¿Dónde está la esposa de Kim Jong-un?

Ri Sol-ju, cónyuge del líder norcoreano, lleva más de siete meses sin aparecer en público.

El líder norcoreano se habría casado con Ri Sol-ju hace tres años. / AFP

En sus apariciones la joven acompaña a su marido en actos como inauguraciones de nuevos hospitales o escuelas, en paseos por fábricas o como invitada privilegiada en homenajes a su marido. Pero, según un análisis de los medios del país vecino elaborado por la agencia surcoreana Yonhap, la presencia de la primera dama norcoreana ha caído drásticamente durante los últimos años: Ri apareció en público 22 veces en 2013, 15 en 2014, siete el año pasado y solamente tres en lo que va de 2016.

El secretismo que rodea la vida del líder norcoreano hace imposible saber cuál es la causa de su ausencia en las páginas de los medios del régimen. Algunos analistas surcoreanos barajan con un nuevo embarazo, una crisis de pareja o hasta en una caída en desgracia por los desencuentros entre esta y la hermana menor del joven líder, Kim Yo-jong.

La esposa de Kim ni siquiera hizo acto de presencia en los festejos con motivo del Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea celebrado el pasado mayo, que sirvió para encumbrar al dictador como líder del país. No estaba junto a él en el desfile multitudinario que se organizó en su honor, y en el concierto del grupo pop por excelencia del país asiático, Moranbong, tanto su silla como la de su marido permanecieron vacías.

Ri Sol-ju fue presentada en sociedad en 2012, aunque de acuerdo con los servicios secretos surcoreanos y estadounidenses ella y Kim contrajeron matrimonio tres años antes. Ri habría dado a luz a la primera hija de la pareja a principios de 2013, según explicó el exjugador de la NBA Dennis Rodman, amigo del Kim Jong-un y que ha viajado varias veces al país.

No es la primera ocasión que la desaparición de Ri provoca que en el otro lado del paralelo 38 se hagan cábalas sobre su paradero y su suerte. En 2012 -entonces ya embarazada- su vida alejada de los focos durante unos 50 días despertó los temores de que hubiera sido víctima del ala más conservadora en Pyongyang por su forma de vestir, demasiado moderna para algunos. A principios de 2015 la historia se repitió, esa vez durante cuatro meses, para aparecer después como si nada y sin que se justificara su ausencia de forma oficial.

Temas relacionados