Dos fórmulas matemáticas para levantar pareja

Científicos europeos aseguran que es posible determinar cuántas personas podríamos llegar a ligar a partir de ecuaciones y porcentajes.

Al volver las sutilezas del amor un juego, el matemático inglés Peter Backus, del Departamento de Economía de la Universidad de Warwick, se empeñó en buscar una ecuación para descifrar una pregunta histórica: cuál es la probabilidad que tenemos de encontrar pareja en la ciudad donde vivimos.

Dirían los románticos y fanáticos del destino que reducir este potencial a un cálculo es absurdo, pero lo cierto es que Backus no tuvo reparo y decidió estimar exactamente cuántas mujeres podrían salir con él. ¿Su estrategia? Dividir el problema en piezas cada vez más pequeñas hasta que fuera posible hacer una aproximación coherente.

Por medio de una serie de preguntas y porcentajes que le ayudaron a descartar las mujeres que no cumplían sus criterios, el matemático llegó a la triste conclusión de que entre los 4 millones de mujeres que vivían en Londres, sólo 26 estarían dispuestas a salir con él. Por esto, el desalentador escenario fue propuesto de nuevo por la doctora Hannah Fry de la Universidad Colegio de Londres y autora del libro Las matemáticas del amor, quien consideró que Backus había sido muy selectivo.

Para llegar a esa cifra, el matemático asumió que sólo una de cada diez mujeres que conocía podría llevarse bien con él y que una de cada 20 sería lo suficientemente atractiva. Para seguir con el juego, la doctora Fry partió de la mismas preguntas y reacomodó los porcentajes de la prueba con criterios más amplios, que adaptados a una ciudad como Bogotá, se haría de la siguiente manera.

¿Cuántas personas del género adecuado viven cerca de mí?, es la primera pregunta que propone el modelo. En Bogotá, según la proyección del DANE para 2015, hay 3’810.013 hombres y 4’068.770 mujeres. Después se necesita saber cuántas de esas personas tienen un rango de edad adecuado para salir con uno, la matemática estimó que un 20% de personas cumplían el requisito. Es decir, un potencial de 762.002 hombres y 813.754 mujeres.

Para eliminar de los posibles prospectos a los comprometidos, el modelo de Fry descarta el 50% de las personas, lo que deja el rango bogotano con 381.001 hombres y 406.877 mujeres. Y entre estos, la fórmula se pregunta cuántas personas podrían parecernos atractivas y a cuántas uno les parecería atractivo, dándole el 20% a cada uno de los criterios. Hasta aquí el número de parejas probables bogotanas se reduciría a 15.240 hombres y 16.275 mujeres.

A la última pregunta de con cuántos de ellos me la podría llevar bien, Hannah Fry considera que ese click solo ocurrirá con el 20% de estas personas. El gran potencial de parejas que tienen los bogotanos queda resumido en 3.048 hombres y 3.255 mujeres.

El número, mucho más amplio que el obtenido por el matemático, demuestra que entre menos sesgados sean los criterios de búsqueda, mayor será el potencial de parejas con las que se podría tener una relación. De hecho, las posibilidades se podrían cuadruplicar si el rango de edad deja de importar y la combinación de parejas sería más amplia cuando la persona está dispuesta a extender su búsqueda a otras ciudades.

Pero como lo afirma la investigadora Fry en su libro, abrir nuestras mentes hacia todas las parejas potenciales que tenemos es lo contrario a lo que hacemos cuando estamos solteros. Es entonces cuando la popular frase que dice que debemos abrir nuestros corazones para encontrar el amor cobra todo sentido desde las matemáticas, pero esta vez abriendo nuestra mente.