EE.UU. permitirá la publicación de un libro sobre operación "Rápido y Furioso"

la ONG Unión de Libertades Civiles (ACLU) denunció que el Gobierno estadounidense estaba bloqueando la publicación.

Estados Unidos ha decidido dejar de bloquear la publicación de un libro sobre la operación "Rápido y Furioso", que permitió el tránsito ilegal de unas 2.000 armas a México entre 2009 y 2010, y permitirá que salga a la venta tras suprimir ciertos extractos, informó una fuente oficial.

El Departamento de Justicia de EE.UU. autorizará a un exagente de la Oficina Federal para el Control de Alcohol, Tabaco y Armas (ATF, por su sigla en inglés), John Dodson, publicar su libro, pero no le permitirá recibir ingresos por su venta, según explicó una fuente de seguridad estadounidense, que pidió el anonimato, a la cadena CNN.

La semana pasada, la ONG Unión de Libertades Civiles (ACLU) denunció que el Gobierno estadounidense estaba bloqueando la publicación del libro por temor a que se revelaran demasiados detalles sobre lo sucedido y las relaciones de la ATF con otras agencias federales resultaran dañadas.

Finalmente, las autoridades han dado luz verde a su salida al mercado, si bien el manuscrito será revisado antes por el Departamento de Justicia, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la propia ATF, que suprimirán los extractos que consideren necesarios para proteger información confidencial, según la fuente.

El autor no podrá percibir ingresos por la venta del libro porque la normativa aplicable a empleados federales prohíbe que se lucren con material obtenido a través de su trabajo, señaló el funcionario.

Dodson, que ha testificado ante el Congreso sobre la operación, era uno de los agentes de la oficina de la ATF en Phoenix (Arizona), donde se llevó a cabo la investigación, que finalmente desencadenó un escándalo.

El objetivo de "Rápido y Furioso" era permitir la venta de armas de alto calibre a compradores intermediarios para seguirles el rastro hasta su destino final, con la esperanza de descubrir y detener a los cabecillas de los carteles del narcotráfico en México.

No obstante, la operación encubierta fracasó y se perdió el rastro a centenares de armas. El escándalo se desató cuando dos de ellas fueron encontradas en diciembre de 2010 en el lugar donde fue asesinado un agente de la patrulla fronteriza estadounidense, Brian Terry.