"El que asume riesgos se va a la cárcel"

Esta fue la respuesta del ministro de Comunicaciones, Diego Molano, a los representantes de la OCDE que formularon una serie de recomendaciones al país.

El reporte de la OCDE sugiere incrementar el presupuesto para actividades de ciencia y tecnología hasta el 1% del PIB. / EFE

Respetuoso pero directo, el ministro de comunicaciones Diego Molano les dijo a los representantes de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) que es necesario medir la innovación de países como Colombia con un instrumento diferente al que utiliza para los países desarrollados.

Así lo dijo durante la socialización del estudio de Revisión de la Política de Innovación de Colombia, en el que también participaron representantes de Colciencias y del Departamento Nacional de Planeación. Para demostrarlo, dio un ejemplo: la comida peruana, industria “innovadora” que genera más de US$250 millones al año fuera del Perú, “la pasamos por el cedazo de la OCDE y —de acuerdo con la forma de medir la innovación— no existe”.

México, Chile, Perú y Costa Rica llevan a cabo procesos similares, indispensables para entrar al grupo de los países ricos. “Cuando hacemos estos reportes no actuamos como inspectores, ni calificamos”, dijo Gernot Hutschenreiter, jefe de la división de estudios de país en innovación de la OCDE.

Al evaluar el estado actual de la innovación en el país, el reporte sugiere incrementar el presupuesto público total para actividades de ciencia, tecnología e innovación (ACTI), que en 2012 representaron el 0,45% del PIB, independientemente de los recursos que se han asignado por concepto de regalías, que son fluctuantes y con los cuales de todas maneras no se alcanzará a llegar al 1% deseado. Esto significa reforzar las políticas para que trasciendan los gobiernos. El problema no es de plata, dijo Molano, es que “estamos lejos de tener realmente unas políticas de innovación de impacto”.

La OCDE también le recomienda al país eliminar las “aparentes limitaciones de la financiación pública de investigación y desarrollo en las empresas, que parecen surgir de preocupaciones sobre la corrupción e irregularidades similares en la administración de los fondos públicos”. En eso están de acuerdo. “Nadie puede innovar sin asumir riesgos y en el Estado colombiano el que asume riesgos se va a la cárcel”, dijo el ministro Molano. “El sector público no tiene los genes para innovar”.

El organismo internacional sugiere un mayor compromiso por parte de las empresas de todos los sectores para innovar: los productores son el centro del sistema de innovación y el de Colombia “no está impulsado por la innovación en el negocio, como sí sucede en los sistemas de innovación de alto desempeño”, dijo Hutschenreiter. Insistió en mejorar las condiciones para el emprendimiento, diversificar las empresas y reforzar el sistema de propiedad intelectual.

La OCDE dice que el talento es una condición para la innovación. “Un factor de éxito vital es la producción de talento para el desarrollo de habilidades técnicas, y la academia —con contadas excepciones— está alejada del mundo real, tanto en conocimientos como en habilidades”, coincidió el ministro. Para promover el talento también es necesario ofrecer más opciones para lograr equidad en acceso a la educación superior. “Esto debe ser una prioridad nacional”, dice el informe, dando prelación a las disciplinas científicas y tecnológicas, la ingeniería y las matemáticas, así como a las técnicas que correspondan a las necesidades actuales y futuras de la industria. Las universidades, dice, deben girar de ser centros de enseñanza cimentada en la investigación.

Molano informó que el ministerio que dirige diseña un plan para posicionar las ingenierías, en especial la relacionada con las tecnologías de la información. “Hoy en día producimos menos ingenieros en todo el país que en sólo Guadalajara”, dijo, y el problema no es solamente de cantidad sino de calidad.

Pero si no hay una cultura de la innovación, es necesario promover las actividades que la fomenten, como “campañas publicitarias, reportajes de medios de comunicación sobre ejemplos interesantes y lucrativos de innovación y concursos”.

 Las recomendaciones a Colciencias

 La OCDE le sugiere a Colciencias “desenredar la mezcla de funciones de formulación de políticas y su implementación”, y lo insta a invitar al Observatorio de Ciencia y Tecnología y al DANE a “ampliar la recolección, difusión y análisis de datos e información relevantes para la ciencia, la tecnología y la innovación, y proporcionar los recursos necesarios”.

Le recomienda velar por la calidad de la ciencia colombiana y apoyar decididamente la ciencia básica, crear incentivos que conecten la investigación con las prioridades nacionales y revisar el enfoque actual de la educación a nivel doctoral. También insiste en que Colciencias debe fortalecer la innovación social, para lo cual sugiere establecer una unidad distinta que asuma esa responsabilidad. El subdirector de la entidad, Héctor Rendón, dijo que Colciencias trabaja en ese tema, así como en el desarrollo de instrumentos para vincular a la industria como centro del proceso de la innovación y de capacidades para generar patentes, inversión en recurso humano e incentivos tributarios al desarrollo tecnológico en las empresas. Como ejemplo mencionó el programa Apps.co, del cual surgen aplicaciones como Tappsi.

 

 

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