El beso, 'casting' químico para elegir pareja

Un estudio indica que el beso pudo aparecer como mecanismo para seleccionar a la pareja adecuada.

Según los investigadores, las mujeres valoran más los besos que los hombres. / Guillaume Paumier - Flickr

Besarse no sirve para procrear, no alimenta y puede hacerte contraer enfermedades que no tenías. No parece una actividad demasiado práctica y, sin embargo, el 90% de las culturas de la Tierra la practica. ¿Por qué? “Bésame y verás lo importante que soy”, escribía en sus memorias Sylvia Plath. Y algo parecido han concluido ahora Rafael Wlodarski y Robin Dunbar, de la Universidad de Oxford. El beso, además de un acto placentero, pudo aparecer como un sistema para seleccionar a la pareja adecuada.

En un artículo que se publica en la revista Archives of Sexual Behavior, los autores plantearon tres hipótesis en torno a la utilidad del beso: para juzgar a la pareja potencial, como forma para mantener la pareja o para facilitar la excitación antes del sexo. Después de realizar una encuesta a 902 personas de entre 18 y 63 años, concluyeron que la última opción no tenía evidencia que la apoyase y las dos anteriores sí.

Para plantear sus hipótesis, los investigadores parten de un hecho biológico: el metabolismo femenino se hace cargo de gran parte del coste de la reproducción humana y en una especie como la nuestra, en la que las crías tardan mucho en ser independientes, la presencia de un padre que además de proporcionar espermatozoides eche una mano con la crianza es un aspecto muy relevante. Este hecho habría impulsado a las mujeres a ser más selectivas que los hombres a la hora de buscar una pareja.

A este punto de partida los investigadores añadieron el hecho de que, según otros estudios, los hombres y las mujeres que se consideran a sí mismos atractivos o que suelen tener más sexo sin compromiso también son más selectivos cuando eligen a sus parejas. La encuesta comprobó que, en general, las mujeres valoran más los besos que los hombres y que las personas atractivas creen que besar es más importante que aquellas para las que no se ven tan apetecibles o casi nunca tienen sexo sin compromiso. Esta conjunción entre los individuos más selectivos escogiendo sus parejas y el gusto por los besos es lo que hace concluir a los investigadores que existe una relación entre el beso y el proceso de selección de pareja.

Además, los autores del estudio comprobaron que las personas que se empeñan en tener relaciones largas valoraban más los besos cuando la relación de pareja ya estaba en marcha que cuando apenas comenzaba, y que para estas personas los besos eran igual de valorados estuviesen o no relacionados con el sexo. Las mujeres, por ejemplo, valoraban más los besos relacionados con el fortalecimiento de la pareja y alejados de cualquier circunstancia anterior o posterior a la relación sexual que los hombres.

Temas relacionados