El buen uso de la Fuerza

Un grupo de fanáticos de Star Wars creó réplicas exactas de los trajes usados por los personajes de la saga para apoyar causas altruistas en Colombia.

Las legiones rebeldes también realizan misiones culturales. Hace dos semanas estuvieron en el desierto de la Tatacoa motivando a los visitantes a aprender sobre astronomía. / Jhonatan Ramos
Las legiones rebeldes también realizan misiones culturales. Hace dos semanas estuvieron en el desierto de la Tatacoa motivando a los visitantes a aprender sobre astronomía. / Jhonatan Ramos

Sea por devolverle algo a la sociedad en la que se desempeñan, por cuestiones de imagen o por beneficios arancelarios, hoy prácticamente todas las empresas del mundo cuentan con sus propios programas de responsabilidad social. Aunque sea lo más usual, no todos los días se ve un grupo de fans sin ninguna relación diferente a la de un gusto compartido, apostándole a proyectos de este corte.

Por eso es una sorpresa encontrarse con iniciativas como la de la “Rebel Legion” (en español “Legion Rebelde”), un grupo de aficionados a Star Wars que lleva su pasión por la saga a otro nivel. No solo personifican a los personajes de las películas con trajes de muy alta calidad elaborados por ellos mismos, sino que los usan para llegar a quienes más lo necesitan a través de obras altruistas, una labor que se aleja por completo del fenómeno comercial, que es la franquicia creada por George Lucas.

Como explica Pablo Rico, gerente de la legión en Colombia, se trata de una organización internacional sin ánimo de lucro nacida en el año 2000, que llegó al país hace poco menos de nueve meses. Debido al estricto código de conducta bajo el que se rige, esta fundación es “una de las pocas en el mundo que cuenta con el visto bueno de Lucas Films”, la productora detrás del universo galáctico más famoso del cine.

Para tener el sello de aprobación, cada aspirante a legionario tiene que elaborar su propio vestuario y pasar la prueba de un jurado internacional que verifica que se trate de una réplica exacta del usado en las películas. Por esto es enfático a la hora de decir que no se trata de un disfráz, pues incluso existen manuales que especifican cada detalles que el traje debe tener.

Una vez completada esta etapa, los integrantes asumen el compromiso de no usar sus réplicas para beneficio personal. “Al estar certificados nosotros representamos a Star Wars como embajadores en Colombia, estamos representando a una marca y tenemos que respetarla”, explica Rico, quien además fue el primer colombiano en pasar la evaluación de los jurados con su traje de Jedi.

En el universo de Star Wars los Jedi usan una energía conocida como “la fuerza” para defender la paz, la armonía y el respeto por todos los seres vivientes, así que la legión que los personifica en nuestro mundo tiene que dedicarse a una labor similar.   En tan poco tiempo de existencia, la rama colombiana de la organización ya ha llevado a cabo varias misiones que clasifican como contribución a la sociedad.

La primera de ellas inició el Salón del Ocio y la Fantasía (SOFA) del año pasado, que se realiza anualmente en Bogotá. Allí invitaron a los peatones a donar juguetes para llevar la navidad a los niños de la Fundación Sentires, en Ciudad Bolívar. El día de la entrega, acompañaron a los pequeños “padawan” a una función especial del Despertar de la Fuerza, la séptima entrega de la saga. Para Rico, “fue una experiencia maravillosa pues muchos de ellos nunca habían tenido la oportunidad de ir a un cine”.

Al mejor estilo de las frases del maestro Yoda también organizaron la campaña “Útil es donar”, con la que recogieron implementos escolares para que los niños de la fundación pudieran iniciar su año académico.

En abril, se enfocaron en conseguir alimentos no perecederos para los afectados por el sismo que sacudió a Ecuador. Y en junio se unieron a las legiones de todas partes del mundo para apoyar a la Cruz Roja durante el Día Internacional de la Donación de Sangre, contribuyendo a superar por primera vez en tres años las expectativas de donación en el país al recolectar 858 litros.

El comandande de la legión, que en su cotidianidad es ingeniero industrial, comenta que cualquiera puede pertenecer algrupo. De hecho, la fundación inició con tres integrantes y hoy cuenta con siete personas, entre las que se cuentan profesores, ingenieros y hasta un oficial del Ejército.

Como el objetivo es hacer que las filas crezcan cada vez más, la legión se encuentra en este momento trabajando con otras comunidades de fanáticos de la saga en varios departamentos para que mejoren sus trajes y se certifiquen como nuevos miembros.

Rico aclara que para participar en esta iniciativa no es obligatorio usar un traje. Quienes quieran ayudar también pueden hacerlo por medio de donaciones que se redistribuyen en diferentes causas. Lo importante es usar la fuerza para hacer el bien.