El indignante atraco a Mayer Candelo y su familia en Cali

El futbolista se convirtió en una víctima más de los delincuentes en esa capital. Recriminó al alcalde y se ofreció para campaña de seguridad.

El futbolista actualmente se encuentra al servicio del Deportivo Cali. /Foto: Twitter @Mayer10oficial

La problemática por la inseguridad urbana sigue dándole lidia a la capital del Valle. Por más que la actual administración hace énfasis en la necesidad de programas para fomentar a la reconciliación y brindar igualdad de oportunidades a los habitantes o realiza pomposos anuncios sobre intervenciones en las zonas más vulnerables, el cosquilleo, el raponazo, el hurto de celulares y demás modalidades de delitos de alto impacto siguen sin dar tregua. 

La más reciente victima resultó ser el reconocido Mayer Andrés Candelo. El exjugador de la selección Colombia, Cortuluá, Millonarios, Vélez Sarsfield, América de Cali, Universidad de Chile, entre otros, regresó esta temporada a su ciudad natal para cumplir el sueño de retirarse en el club que lo vio nacer: Deportivo Cali. Y lo hizo por lo grande al salir como figura el sábado pasado en el debut del conjunto azucarero, donde convirtió el primero de los tres goles con los que vencieron a su exequipo.

Se echó la tribuna al bolsillo. En realidad ya lo había hecho hace mucho tiempo, porque si hay futbolistas queridos por la afición del Valle del Cauca, indudablemente él es uno de los que encabeza la lista, por su talento y por poseer el don de la gratitud con la tierra que lo vio nacer y con los equipos que lo impulsaron. Cali defiende a Mayer y Mayer se desvive por Cali.

Petiso hoy nos robaron en la 66con5 no respetan niños ni a nadie un hombre y una mujer en moto con pistola donde está la seguridad alcalde

— Mayer Candelo (@Mayer10oficial) 8 de julio de 2016Por eso no deja de llamar la atención que haya sido precisamente él quien con un trino a través de su cuenta de Twitter se convirtiera casi que en el portavoz de la indignación de los habitantes de esa ciudad ante la ola de delincuencia que los aqueja. Y no es el primero que lo hace. El 25 de agosto se cumple un año de la tragedia sufrida por el arquero uruguayo Alexis Viera, víctima de un atraco durante el cual le propinaron un disparo que lo dejó en silla de ruedas. Y quien hoy en día se recupera satisfactoriamente y sueña con volver en algún momento a pisar una cancha de fútbol.

El rechazo de la sociedad se manifestó de muchas formas. Hubo protestas en las redes sociales, campañas de televisión, protestas en la calle, cadenas de oración, campañas para recolectar dineros para sus gastos médicos. De todas las maneras posibles la gente le hizo saber al ‘Pulpo’ que estaba con él y notificó a los delincuentes que no estaba dispuesta a tolerar este tipo de hechos.

Pero la euforia pasó y ahora le tocó a Mayer ser víctima de la delincuencia. Su caso no llegó a los extremos del que tuvo que padecer Viera, pero fue igualmente indignante. Transitaba a la una de la tarde por la calle 66 con 5 de la capital del Valle. Iba en su carro con su esposa y sus dos hijas, cuando fue abordador por delincuentes motorizados y con armas de fuego. Lo robaron, nada pudo hacer porque no podía exponer a su familia, se desahogó a través de las redes sociales y puso un trino que encontró pronto eco entre los internautas.

Le reclamaba al alcalde Maurice Armitage por descuidar la seguridad de la ciudad y entre el sentimiento de impotencia y rabia que todos tenemos después de ser víctimas de un atraco, le recriminó hasta por decir que es el país el que tiene que pedirle perdón a la guerrilla.

Mayer es un hombre de paz. Todo el mundo lo vio liderando las campañas de no violencia en los estadios del país. Tal vez se le fue la mano con el comentario sobre la guerrilla, pero tampoco es el primero que lo dice. En un país en el que apenas se está empezando hablar sobre cómo será la convivencia con los miembros de las FARC que se desmovilicen, no deja de despertar polémica que un alcalde hable sobre la responsabilidad que tuvo la sociedad al empujar hacia la violencia a quienes hoy empuñan las armas.

Pero así como es interesante la reflexión de Armitage sobre la necesidad de pensar en los desmovilizados, también es cierto que las principales capitales del país tienen problemas graves de seguridad y que hay que empezar a buscar la forma de resolverlos. No puede ser que en una ciudad como Cali los taxistas tengan que regañar a los pasajeros para que no utilicen sus teléfonos móviles durante el trayecto o advertirles que deberán asumir el costo del vidrio si un atracador en moto los intenta robar, como le ocurrió esta semana a un periodista de El Espectador.

En la capital del Valle hay un promedio de 100 asesinatos por mes. El año pasado el índice de atracos cayó, es cierto, pero en lo corrido del 2016, el hurto a personas se mantiene, incluso con un aumento del 1%. Eso sin olvidar que en Colombia es elevado el número de personas que no acuden a la denuncia cuando son víctimas de delitos, bien porque no creen en la justicia o porque no tienen cerca a sus representantes. Pero incluso hay quienes sí denuncian y sin embargo no aparecen en los reportes, como le ocurrió a Mayer.

Según el coronel Javier Martin,  subcomandante de la Policía de Cali, este viernes en la tarde estaban a la espera de la denuncia de Candelo. No obstante a esa hora el futbolista le había dicho a programa radial ‘El Corrillo de Mao’, que presentó la denuncia “con la intención de que la policía esté más pendiente, yo quiero una Cali segura”. Incluso se ofreció para liderar una campaña de sensibilización para luchar contra el hurto callejero.

Su caso fue publicitado con razón en todos los medios de comunicación. No es justo que a los ciudadanos les esté vedado el derecho a movilizarse con su familia. La pregunta es: ¿Cuántas familias habrán sufrido el mismo problema que Mayer?