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El modelo de seguridad alimentaria "de la granja al plato" de la Unión Europea

Se trata de una garantía de seguridad y calidad para los consumidores. Seminario de la Unión Europea sobre normativa de productos agroalimentarios. 12-13 de diciembre de 2019, en Bogotá, Colombia.

Unión Europea

La gastronomía y la producción de alimentos en Europa están basadas en la combinación de conocimientos, competencias, prácticas y tradiciones, aunando agricultura y métodos para conservar, procesar, cocinar, compartir y comer alimentos. Los países andinos y la Unión Europea (UE) tienen mucho en común en términos de herencia cultural. En la UE, la historia y la cultura constituyen una parte fundamental de la rica variedad de la producción alimentaria, estrechamente vinculada con las prácticas agrícolas únicas de las diferentes regiones europeas y sus productos locales, al tiempo que incorpora el respeto por los animales, la naturaleza y la biodiversidad. El Acuerdo Comercial global con Colombia, Perú y Ecuador permite a los consumidores de estos países beneficiarse y compartir la rica herencia gastronómica y cultural de la UE.

En la UE, al igual que en los países de la Comunidad Andina, la protección del consumidor es lo primero. De hecho, el objetivo primordial de todas las normativas europeas en los sectores alimentarios y agrícolas es alcanzar un elevado nivel de protección sanitaria. Toda la legislación sanitaria y fitosanitaria de la UE está armonizada bajo el concepto "de la granja al plato". En materia de seguridad alimentaria, la UE representa una entidad única, lo que significa que los alimentos exportados de la UE a países no comunitarios deben cumplir con todos los requisitos relevantes de la legislación alimentaria europea, independientemente de si están destinados al mercado único europeo o van a exportarse.

La Comisión Europea comprueba que los sistemas de control alimentario sean efectivos. Para ello, se encarga de auditar los controles e inspecciones de los sistemas de producción de alimentos en los Estados Miembros, de las granjas a los consumidores. Como resultado, los alimentos producidos en la UE cumplen unas normativas similares en toda Europa, y están sujetos a unos estrictos controles.

La UE garantiza unas normas elevadas en materia de sanidad animal y vegetal, así como de control de enfermedades, y trata de manera eficaz los brotes de enfermedades. En caso de producirse un brote de una enfermedad animal grave en una explotación agrícola, se aplican de inmediato restricciones al traslado de los animales en la explotación afectada y en todas las granjas de la denominada "zona de vigilancia". Este sistema europeo para la "Regionalización" de las enfermedades animales es una herramienta que favorece el comercio, al garantizar el control de enfermedades de la mejor forma posible y permitir el comercio seguro desde las zonas no afectadas. La regionalización minimiza el impacto negativo de los brotes de enfermedades, sin reducir el nivel de seguridad de los productos comercializados. Su eficacia está demostrada desde hace años, así como su capacidad para detener la propagación de enfermedades y erradicarlas. Las exportaciones de la UE procedentes de regiones indemnes nunca han sido una fuente de transmisión para ningún socio comercial o país importador.

La UE posee el sistema de monitorización más riguroso del mundo para mantener los contaminantes lejos de nuestro medio ambiente, nuestros alimentos y nuestros piensos para animales. Los límites máximos aceptables para estos contaminantes y residuos se aplican a los productos alimentarios y piensos. Los materiales alimentarios que entran en contacto con los alimentos también están estrictamente regulados para excluir cualquier contaminación. Las autoridades de los Estados Miembros mantienen unos exhaustivos programas de recogida y análisis de muestras de la granja al plato para garantizar que se identifiquen las posibles fuentes de contaminación y se mantengan unos niveles seguros en todas las fases de la producción y el procesamiento de alimentos.

La autoridad europea de seguridad alimentaria (EFSA) emite evaluaciones de riesgo independientes que sustentan las decisiones normativas adoptadas por la UE. Estas evaluaciones proporcionan la base científica para las normas sanitarias y fitosanitarias de la Unión que se aplican a la producción interior y a las importaciones.

De la granja al plato, los productos alimentarios y bebidas de la UE ofrecen una garantía de seguridad y calidad de la que realmente pueden beneficiarse los consumidores de Colombia, Ecuador y Perú.

Indicaciones Geográficas: una ayuda para descubrir los alimentos auténticos

La Unión Europea protege la herencia alimentaria europea destacando su diversidad y realzando las cualidades asociadas con el origen de sus productos. Las Indicaciones Geográficas ofrecen a los consumidores una garantía de autenticidad de los productos que adquieren, al tiempo que ayudan a garantizar que los agricultores y productores de alimentos reciban una compensación por proteger su cultura alimentaria local. Los regímenes de calidad europeos para las indicaciones geográficas también están a disposición de aquellos países no comunitarios que deseen proteger las denominaciones de sus productos (caso del Café de Colombia, por ejemplo).

Varias Indicaciones Geográficas han sido reconocidas y protegidas a través del Acuerdo Comercial suscrito entre la Unión Europea y Colombia, Ecuador y Perú.

Seminario de la Unión Europea sobre normativa de productos agroalimentarios. 12-13 de Diciembre de 2019. Bogotá, Colombia. Encuentre más información en: http://seminar2019colombia.eu/index.asp

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Con información de la Unión Europea

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