“El país no se acaba en el Cauca”: Camilo Romero

El mandatario habló sobre los problemas que ha sufrido su región por cuenta de los bloqueos en las vías del Cauca y llama la atención al Gobierno para que no se olvide del departamento.

Camilo Romero. / Gustavo Torrijos - El Espectador
Camilo Romero. / Gustavo Torrijos - El Espectador

¿Cómo se ha visto afectado Nariño por el paro agrario?

En el interior del departamento el paro transcurre con normalidad, lo que ocurre es que estamos asfixiados con el paro del Cauca. Aquí hay un mensaje claro para el Gobierno Nacional: el país no termina en el Cauca, empieza en Nariño.

¿Cuáles son específicamente las afectaciones que están viviendo por cuenta del paro en Cauca?

Tenemos complejidades inmensas, como desabastecimiento de combustible y el transporte de pasajeros por vía terrestre se ha reducido en 90 % por las condiciones en el Cauca. En el sector de la construcción ya hay pérdidas de $5.250 millones, por no tener el material para trabajar.

Quienes protestan dicen que el Gobierno ha incumplido las promesas de 2013. Usted, como intermediador, ¿considera que se han incumplido?

Nosotros nos limitamos a la tarea que nos corresponde. Hemos establecido unas mesas de diálogos para los temas departamentales, y hasta ahí respondemos. No soy el llamado a decir qué se ha incumplido. Para mí, está claro que hay un derecho legítimo a la protesta y que tenemos que respetarlo y garantizar el derecho a la paz, la seguridad, etc.

Hay un derecho legítimo a la protesta cuando hay una razón, por eso mi pregunta: ¿se incumplieron o no las promesas del 2013?

Claro, pero la pregunta sería para el Gobierno Nacional y para los protestantes. Lo que se sabe es que hay muchos sectores de Nariño que no han entrado al paro, tal vez previendo parte de su pregunta, es que ellos no sienten que no todo está incumplido.

Dice que el problema para Nariño se deriva del paro en el Cauca, pero, internamente, ¿cuál es la situación?

Por fortuna se ha dado un paro con normalidad, garantizando el derecho a la protesta, pero garantizando también el derecho a la paz, la seguridad y la convivencia de los ciudadanos de nuestro departamento. No tenemos bloqueos permanentes ni constantes.

De las manifestaciones que hay en su departamento, ¿cuándo se cree que llegarán a un acuerdo?

El viceministro Guerrero vino y se reunió con algunas de las comunidades; no se llegó a acuerdos puntuales, pero se espera que pronto se den. Lo que sucede es que los manifestantes piden que se suspenda la erradicación de cultivos por parte del Gobierno Nacional, y eso tiene unas mayores complicaciones.

¿Por qué piden eliminar la erradicación manual de cultivos ilícitos?

En Nariño ese tema es de una complejidad social enorme, y desde hace tres semanas se ha sentido de manera significativa. Hubo una reunión con el director de asuntos contra las drogas, Eduardo Díaz, solicitando que se suspenda la erradicación manual.

Claro, pero ¿cuál es la razón?

El presidente Santos visitó Tumaco el 16 de marzo y anunció el nuevo plan de sustitución de cultivos, con el que estamos de acuerdo. Es decir, no sólo la lógica de erradicar una planta, sino la lógica de la vida que llegara con recursos y se hiciera un producto, se brindara garantías a quienes están en una actividad que no corresponde a la legalidad, y no pasó así.

¿Qué se hizo entonces?

Mire, nosotros tenemos municipios con los mayores cultivos ilícitos en Colombia, como Tumaco. Lo que estábamos esperando era el nuevo Plan de Sustitución de Cultivos Ilícitos, y lo que ha venido es una erradicación de cultivos ilícitos, esto alteró el ambiente de los campesinos.

Cuando asegura que “el país no se acaba en el Cauca, sino que empieza en Nariño”, ¿lo dice porque siente que el Gobierno olvidó algunas regiones?

Es un llamado, porque están centrando toda la atención en el Cauca y, claro, la complejidad es alta, pero eso nos aísla. Hay territorios en el Cauca que tienen lo necesario para una vida normal, pero en Nariño hay zonas completamente aisladas.

¿Cuál ha sido la respuesta del Gobierno?

Tengo que ser justo y hacer un reconocimiento y decir que en este Gobierno, Nariño ha tenido un respaldo muy importante. No se puede desconocer el aporte del Gobierno a este territorio.

Después de las reuniones acerca del paro, ¿cuándo se podrá llegar a una negociación para que se levante?

Hemos hablado con todos los sectores. El diagnóstico es que en Nariño todo está bajo una normalidad, entendiendo que hay paro. Nuestro problema es el Cauca. Hablé con su gobernador y me dijo que hay una división interna entre los manifestantes que complica las cosas.

¿Cómo se manifiesta esa división?

Por ejemplo, para ponerse de acuerdo sobre el lugar donde se harán las reuniones con el Gobierno Nacional, hay cuatro criterios: el de los indígenas, el de los campesinos, el de los afros y el del Gobierno. Esto dificulta el desbloqueo de la vía, que es lo que nosotros requerimos.

Temas relacionados