El señor de los juguetes

Luis Gómez Piedrahíta es un diseñador colombiano, vive en Dinamarca y hoy se dedica a pensar en los ladrillos de colores que le dieron la vuelta al mundo. Su trabajo es crear la línea de Star Wars de Lego.

Luis Gómez con su diseño de la línea Star Wars. / Grupo Lego

Fichas regadas por el piso, agrupadas por colores, ordenadas por tamaños que poco a poco se unen para dar lugar a una construcción milimétricamente calculada e ilimitada. Eso son los bloques de Lego, unas piezas que van más allá del mundo de los juguetes, porque el fabricante danés Ole Kirk Christiansen pensó en 1932 en una obra de ingeniería que empezara en la nada y terminara en una creación.

Ese es el fin de Lego: la creación de algo que puede ser una nave espacial, un carro de bomberos, un barco pirata, un castillo o una van hippie. Es la posibilidad de seguir las instrucciones, que son sólo gráficas, o salirse de ellas. Y de ahí en adelante se forma un engranaje que hace pensar que existe un juguete real o, por lo menos, que tiene alma, que es propio. No en vano el nombre Lego es la abreviatura de las palabras danesas: leg godt, cuyo significado es “jugar bien”.

Pero ¿quiénes son las cabezas detrás de un Lego? Uno de ellos es Luis Gómez Piedrahíta, bogotano y diseñador industrial. Hoy vive en Dinamarca y esta es su historia.

¿Cómo se involucró con el mundo de los juguetes?

Desde muy pequeño recuerdo que me emocionaba hacer cosas, sacar partes de un objeto y descubrir cómo funcionaban.

¿Y qué lo llevó a diseñarlos?

En 1995 vi la película Toy Story y me sorprendió. Me encantó la idea de hacer que los juguetes fueran los protagonistas de una excelente narrativa. Pensé en el hecho de que los adultos habían producido la película. ¡Era posible tener un trabajo relacionado con juguetes!

¿Cómo fue esa etapa de descubrimiento?

Tomé clases universitarias de diferentes campos. Decidí ver ingeniería y diseño y descubrí que el diseño industrial era la elección perfecta. Estudié en la Universidad Javeriana de Bogotá y en esos años la mayoría de los proyectos que trabajé tenían por objeto los niños.

¿Por qué?

Por los juguetes. Conocí una licenciatura en diseño de juguetes en Nueva York, en el Fashion Institute of Technology. Me presenté y fui aceptado. Así que en el verano de 2008, después de graduarme como diseñador industrial, me mudé para especializarme en diseño de juguetes.

¿De dónde surgió su afición por los juguetes?

No puedo pensar de dónde. Tal vez más tarde en la vida encontraré la respuesta. Hoy puedo decir que tengo la capacidad para pensar como un niño y me motiva diseñar juguetes innovadores.

¿Cuál es el proceso para diseñar un juguete?

Complejo y largo. Como diseñadores tenemos unas guías con los requisitos para elaborar un Lego. Recopilamos información e incluimos imágenes de referencia dadas por nuestro socio de propiedad intelectual (en inglés IP partner). Con esta información comenzamos bocetos de construcción con ladrillos de Lego reales que recopilamos de una biblioteca. ¡Diseñamos como juegan los niños en sus casas!

¿Y después?

Este boceto inicial evoluciona dentro de un proceso de diseño estructurado, basado en opiniones y análisis de los niños y sus padres en la experiencia de juego que tuvieron con los diseños.

¿Cuál era su juguete favorito de niño?

El que más disfruté fue un castillo Lego. Les rogué a mis papás que me lo compraran y nunca pensé que lo fuera a tener porque por ese entonces, en la década de los noventa, la economía colombiana estaba cerrada al mundo y los juegos de Lego eran difíciles de conseguir. Recibí el castillo por tener buenas calificaciones en el colegio.

¿Qué pasó con ese castillo?

Tengo una anécdota: durante mi primera semana de trabajo conocí al diseñador que hizo este castillo y el caballo de Lego. Cuando mis papás me visitaron aquí en Dinamarca trajeron el castillo y tuve uno de los caballos firmados por él.

¿Quién es ese diseñador?

Se llama Niels Milan Pedersen.

¿Cómo y cuándo empezó a trabajar en Lego?

Trabajar como diseñador para el Grupo Lego había sido un sueño para mí, pero parecía inalcanzable. Vivía en Los Ángeles y me presenté a una oferta de trabajo en la página web de Lego a finales de 2012. Me llegó una invitación para venir a Dinamarca a un taller de reclutamiento en enero de 2013. Unas semanas después recibí una llamada y comencé a trabajar en abril de 2013.

¿Cuál es su juguete preferido hoy en día?

El primer set Lego que diseñé: Lego Star Wars MTT 75058.

¿Cuál cree que es el papel de los juguetes hoy en día, teniendo en cuenta que los juegos digitales arrasan en el mercado?

Los juegos digitales han existido por décadas y en algún momento parecían una amenaza para la industria del juguete tradicional. Sin embargo, los juguetes tradicionales han demostrado que siguen siendo relevantes para los niños y padres de todo el mundo.

¿Cómo puede competir la industria del juguete con los juegos digitales?

No lo veo como una competencia, porque ambas industrias han demostrado ser capaces de hacer un trabajo paralelo. Con los últimos avances tecnológicos que estamos viendo existe una integración de ambos mundos y las plataformas digitales nos ayudan a los diseñadores a ampliar la experiencia de juegos Lego: de una experiencia física a una de 360 grados.