Excusas ridículas para faltar al trabajo

Algunos se escudan en sus mascotas o lesiones tras relaciones sexuales.

Un estudio realizado en Inglaterra reveló las excusas más ridículas de muchos trabajadores para excusarse de sus trabajos.

Muchos se han escudado en cosas tan simples como las mascotas para dejar de ir a trabajar o también por situaciones vividas en las relaciones sexuales. (Escuche sobre más excusas para dejar de ir a trabajar).

Algunas frases:

  • “Mi perro tiene mucho miedo y no quiero dejarlo solo”
  • “Mi novia me mordió en un lugar muy delicado y no puedo ir a trabajar”
  • “Teñí mi pelo y no me quedó muy bien”
  • “Mi pececito está enfermo”
  • “Me lastimé durante el sexo”
  • “Mi pantalón se abrió cuando iba hacia el trabajo”
  • “Mi dedo del pie quedó atrapado en la tina cuando me estaba bañando”
Temas relacionados