Explorarán Venus en un inflable

La empresa estadounidense Northon está desarrollando un avión relleno de gas para poder explorar este planeta.

Northrop GrummanIIustración del avión inflable para volar en la atmósfera de Venus.
En 1970 la nave rusa Venera 7 se convirtió en la primera sonda capaz de aterrizar y enviar datos a la Tierra desde la superficie de otro planeta. Sin embargo, después de informar sobre la complicada atmosfera de Venus, fue derrotada por la presión - casi la misma que el océano terrestre a 900 metros de profundidad- y la alta temperatura de este planeta – 460 grados centígrados.
 
La historia fue parecida para sus sucesores Venera 8, 9 y 12 que no lograron informar desde este planeta por más de dos horas, por esto la empresa estadounidense Northrop, está desarrollando un avión inflable no tripulado que podría volar durante un año alrededor de Venus; el VAMP o Plataforma Atmosférica Maniobrable en Venus.
 
Según se afirma en el diario El País, la empresa busca construir “un vehículo de ágil maniobrabilidad, velocidad, resistencia y capacidad de llevar carga útil”, a 55 y 70 kilómetros sobre la superficie de Venus. Una altura que mejora las condiciones de supervivencia de las sondas respecto al suelo, ya que la presión se hace similar a la que hay en la superficie terrestre y la temperatura es de solo 15 grados. Desde allí, podría recolectar y enviar datos científicos acerca de la atmósfera de este planeta.
 
Con 55 metros de anchura, el avión estaría listo para el 2021, si llega a superar la selección que hará la NASA hacia octubre de este año para el programa Nuevas Fronteras de misiones planetaria futuristas. El VAMP partiría de la Tierra en un cohete convencional y luego viajaría hasta Venus en una nave interplanetaria. Finalmente, se desplegaría al llegar a este planeta, al llenarse de un gas como el hidrógeno y empezaría a volar con 50 kilos de herramientas científicas adentro. 
 
La alternativa, que termina siendo un avión súper ligero, tendría motores alimentados por paneles solares y “el calor emitido por la desintegración de un poco de plutonio-328 radioactivo”, explica la web PhyOrg. Los expertos han calculado que podría dar la vuelta entera al planeta en seis días, combinando ciclos de planeo con los fuertes vientos que la arrastrarían alrededor de Venus. La información recolectada en sus exploraciones llegaría a la Tierra a través de la nave interplanetaria que la transportó y que, se supone, seguiría en órbita para repartir los datos. 
 
Las últimas exploraciones que se han hecho en Venus, vienen de dos sondas espaciales que duraron varios años en órbita: La Magellan, de la Nasa, estuvo alrededor de Venus desde 1990 a 1994, a partir de la que se confeccionaron mapas detallados del planeta, y la Venus Express, de la Agencia Europea del Espacio (ESA), que solo fue retirada el año pasado desde su puesta en órbita en el 2006.
 
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