“Ganja Yoga”: mezclando meditación y marihuana

Ocurre en California, donde el consumo de marihuana para adultos es legal.

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El yoga se ha vuelto tan comercial y practicado por los occidentales citadinos de todas las grandes ciudades del mundo que existe casi una variedad de yoga para cada gusto.

Desde el yoga de la risa hasta el yoga con cabras. Pero algunos practicantes de esta rutina de meditación, en la ciudad de San Francisco, California, han empezado a agregar marihuana a sus momentos de búsqueda interior.

“La gente tiene el lujo de llegar cuando lo desee en la primera media hora en lo que llamamos un momento social en el que compartimos marihuana”, dice Dee Dussault, instructor de ganga yoga en la zona de la bahía a CBS News.

La gente con gusto por la marihuana puede ahora practicar yoga sin miedo a asumir su preferencia por el cannabis, que es legal en  California. Lea también: Cerveza y yoga, una tendencia contradictoria

Además, la técnica, que también se mezcla la práctica de mindfulness (atención plena), puede resultar muy saludable para sus practicantes, dice Dussault.

Añade que "existen beneficios antiinflamatorios gracias al cannabis y, específicamente, los productos de canabidiol (extraído de la misma planta) pueden tener increíbles beneficios para aliviar el dolor, la ansiedad y la depresión".

Los productos que contiene canabidiol van desde aceites y comestibles, hasta bebidas y otros productos farmacéuticos.

“La clase muestra algunos de sus productos, luego hablamos y rompemos el hielo”, dice Ezra Malmuth, participante de esta novedosa técnica al mismo medio norteamericano.

Luego de una hora de yoga, con algunos intervalos de descanso, fuman de nuevo algo de marihuana. Lea también: Yoga en el aire: así es el “climbing yoga

Tiffany Márquez, otra participante, dice que practicar esta técnica le quita sus migrañas, pese a que no hay estudios concluyentes sobre los beneficios médicos de la marihuana. Incluso, muchas otras investigaciones no respaldan lo dicho por los usuarios de este psicotrópico.

"Ayuda a relajar los músculos y a disminuir las inhibiciones, por lo que es más probable que intentes un movimiento diferente que tal vez antes no hubieras siquiera pensado", añade Márquez.

Los estudiantes pueden que se sientan algo contentos y curiosos después de terminada cada sesión, por lo que el instructor les pide que se queden treinta minutos más para que vuelvan a recuperar su sobriedad y puedan, finalmente, irse.

La misma técnica ya se ha empezado a replicarse en ciudades de estados donde es legal para los adultos fumar marihuana como Colorado, Massachusetts y Washington, DC. Lea también: El popular Bikram yoga no genera los beneficios que promete