Industrias que apuestan a la igualdad

El negocio del tabaco ha cambiado, al punto de producir opciones menos riesgosas al cigarrillo tradicional. Interiormente, también se ha presentado una transformación que busca reducir la brecha salarial y promover la participación de las mujeres en cargos administrativos.

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Innovación, investigación y evolución son solo algunas de las características con las que las grandes compañías internacionales se mantienen vigentes en el mercado. Los productos evolucionan y sus efectos en la salud pública son cada día más conocidos. Identificar y mitigar sus posibles riesgos son sus nuevos retos.

Un claro ejemplo es la historia reciente de las tabacaleras, que desde hace varios años han buscado alternativas menos nocivas que el cigarrillo tradicional, a tal punto de crear opciones como el tabaco calentado y los cigarrillos electrónicos (dispositivos que liberan nicotina en distintas cantidades).

De igual forma, esta “nueva ola” de productos libres de combustión son algunos de los resultados de transformaciones en el interior de las compañías. Una de estas es Philip Morris International (PMI), y sus avances en la promoción de la diversidad laboral e igualdad salarial entre hombres y mujeres, que la hizo merecedora del certificado Equal-Salary, de la Fundación Equal-Salary en sus filiales de Suiza y Japón.

El reconocimiento a sus filiales no solo la convirtió en la primera multinacional en ser certificada por desarrollar iniciativas que minimicen la brecha en el camino de la igualdad de género, sino que también la motivó a fomentarlas en regiones como la Andina, en donde el 39,4 % de los roles administrativos dentro de la compañía son ocupados por mujeres. Su meta es contar con un 40 % del liderazgo femenino para 2022.

Stacey Kennedy es una muestra de la promoción de la mujer en PMI. Con la multinacional, comenzó su carrera en 1995 y ocupó varios cargos de creciente responsabilidad dentro de la estructura de ventas, hasta que se convirtió en la vicepresidenta de ventas de la región sudeste de Atlanta, en 2006. En 2013 trabajó como vicepresidenta del sureste de Europa. Actualmente es la presidenta de la región de Asia Meridional y Sudoriental de PMI.

El Espectador habló con la directiva sobre su experiencia en cargos administrativos, la igualdad salarial y participativa, así como del futuro del negocio tabacalero.

¿Cómo fomentan la participación de las mujeres en altos cargos?

Creo que una de las herramientas para asegurarnos de tener más mujeres en altos cargos administrativos es conocer sus aspiraciones profesionales. Preguntarles por la posibilidad de que trabajen en diferentes lugares, si su situación familiar se los permite. Es una conversación que hay que tener y que tuve a cada paso y oportunidad que se me presentó de crecer.

¿Cómo impacta la igualdad salarial y participativa de las mujeres en las dinámicas de la empresa?

Es importante que todos nos demos cuenta de que lograr un balance de género viene acompañado de excelentes resultados. PMI está en un proceso de transformación desde su interior, que busca, de la mano de la ciencia, alcanzar un futuro libre de humo por medio de alternativas de riesgo reducido. Esto solo puede darse si tenemos las más diversas, creativas e innovadoras ideas sobre la mesa. 

Sabemos que más de la mitad de las estudiantes universitarias son mujeres, sabemos que entre el 60 y 70 % del gasto global es manejado por mujeres, así que sus ideas tienen que ser parte del debate y la innovación del negocio que tengamos de acá en adelante.

¿Cuál cree que es el mayor reto que enfrentan las mujeres en altos cargos?

Si revisamos países como Colombia, Estados Unidos y otros en Asia, aparecen un número significativo de desafíos en términos de oportunidades. No todos los países cuentan con leyes que aseguren salarios equitativos, oportunidades laborales, licencias de maternidad, derechos laborales, entre otras.

¿Qué podría hacerse para superar estos obstáculos?

Creo que lo primero es que las compañías y mujeres alcen su voz, porque las empresas se mueven más rápido que los gobiernos en términos de comunicación. Cuando hay un movimiento de mujeres y compañías se puede acelerar el ritmo de aparición de estos cambios. Estoy muy orgullosa de que PMI sea la primera empresa internacional con salarios iguales, y pienso que otras seguirán esta corriente.

¿Existe una relación entre la participación de mujeres y este discurso de reconocer que el tabaco es nocivo y que se deben proveer nuevas alternativas?

Aquí hay una importante y clara interrelación que tiene que ver con transformación e innovación. Traer esa innovación a los productos y a los consumidores que son tanto hombres como mujeres. Así que necesitamos tener ideas diversas de mujeres, pues ellas observan diferentes ángulos en términos de innovación, creatividad, inteligencia emocional y dirección estratégica, y todo eso es absolutamente esencial para obtener las mejores ideas que nos lleven hacia un futuro libre de humo. 

Debemos ser capaces de convencer a los fumadores de que hay otras formas de fumar, para que elijan un producto significativamente menos riesgoso, es un imperativo del negocio y estas transformaciones van en paralelo, desde mi punto de vista.

¿Cómo se imagina el consumo del tabaco en 25 años?

En 25 años el nivel de innovación y tecnología va a estar fuera de serie. Verdaderamente veo alternativas libres de humo que realmente reemplacen cigarrillos de combustión. Ahora, ¿en qué momento del tiempo ocurrirá eso? No lo sabemos, pero siempre hay un punto de inflexión y 25 años me parece un tiempo muy largo, pero sé que, con investigación y desarrollo, las innovaciones científicas nos convertirán en una compañía enfocada en reducir el riesgo. El futuro es brillante y es la dirección que se debe tomar, pero solo sucederá si comenzamos una transformación desde adentro.

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