“La innovación es ante todo actitud”

La mujer que logró poner de acuerdo a los partidos políticos de España para reformar la ciencia y la innovación en su país ahora es consejera del gobierno Santos.

Cristina Garmendia, ministra de Ciencia e Innovación bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. / EFE

Cristina Garmendia es doctora en biología. En 1997 fundó Inbiomed, un centro que albergó el primer banco de células madres adultas en España. Entre 2008 y 2011 fue ministra de Ciencia e Innovación de ese país. Logró durante ese tiempo que 346 de los 350 parlamentarios dejaran de lado sus viscerales diferencias políticas y votaran una Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Ahora es asesora del programa de transformación productiva del gobierno del presidente Juan Manuel Santos en materia de investigación y desarrollo. La Universidad del Rosario la condecoró la semana pasada. Durante la conferencia que dictó en el Aula Máxima habló sobre cuatro tendencias que gobiernan hoy la innovación en el mundo.

¿Por qué cree que se borró la frontera entre ciencias humanas y exactas?

No está borrada. Debe borrarse. Hay proyectos que así lo indican. En Japón están avanzando muy bien. Escuelas famosas de ingeniería tienen edificios de humanidades en el centro del campus. Han entendido que la tecnología es útil si está acompañada de una reflexión desde las ciencias humanas para que no fracase.

¿Cómo romper esa barrera?

Es fácil el discurso, pero difícil la solución. ¿Es posible la movilidad de profesores entre universidades? ¿Entre facultades? En España no lo es. Les puede pedir compromiso, pero hay que facilitar la movilidad del profesorado dentro de la universidad y entre universidades.

¿Cree que otro debate clausurado es investigación básica versus aplicada?

La investigación tiene que ser buena. Punto. Quiere decir que los fondos no deben repartirse con criterio de “café para todos”. A los buenos investigadores que tienen resultados hay que darles mas herramientas.

¿Cuál fue el principal cambio que promovió en España con la Ley de Ciencia e Innovación?

La innovación adquirió rango de ley en pie de igualdad con la investigación. Con la ley anterior, España avanzó en productividad científica hasta ser la décima potencia mundial en investigación. Pero una dificultad que tuvimos y tenemos es traducir esa productividad en desarrollo económico.

¿Cuál ha sido su principal consejo al gobierno Santos?

Lo primero que he detectado, y creo que es la mejor noticia, es que la ciencia y la innovación están en el discurso político. Cuando hay compromiso político y detrás de ese compromiso hay recursos, ese es el primer paso. Luego hay que aprender qué funciona y qué no funciona. No todo es presupuesto. Es una condición necesaria, pero no suficiente. No funcionan las recetas de otros países.

¿Cuál es el papel de las universidades en esta transformación?

Si la institución universitaria quiere promulgar la innovación, debe ser innovadora, debe ser ejemplo de querer reinventarse.

¿Y cómo entiende el rol de los empresarios frente a la cultura de innovación?

Las empresas más competitivas se están volviendo porosas. Quiere decir que se les permite a los empleados trabajar en otras instituciones, trabajar en universidades. ¿Está la universidad preparada para recibir investigadores de las empresas? ¿Van a ser una barrera o van a estar abiertas?

Usted habló de cuatro conceptos y tendencias en innovación.

El primero es la cooperación. Siempre ha sido un ingrediente fundamental en materia de innovación. No puede ser de otra manera. Y también el concepto de coompetición, que viene de cooperar con el competidor. Antes era impensable, pero los retos ahora son de tal calibre que necesariamente tienes que avanzar rápido y lo tienes que pagar con tus competidores. El concepto de centros tecnológicos en España ha dado un gran resultado.

El segundo concepto es investigación de frontera e innovación abierta.

Es decir, frente a los grandes retos y desafíos estratégicos, la vía es rodearte de los mejores científicos, los que están en la frontera. Y ponerlos a pensar en el reto.

El tercero es emprendimiento.

Las empresas se están dando cuenta de que los productos que van a vender en cinco años hoy ni siquiera los pueden pensar. ¿Cómo abordar esto? Una manera es estar atento al ecosistema que lo rodea, a esos emprendedores que trabajan cerca. O promover el intraemprendimiento. Dejar que tus propios empleados propongan proyectos empresariales. Arroparlos, no apropiarlos.

¿Y el cuarto: las personas en el centro?

Son las personas las que hacen esto posible. Hay que estar muy atentos a la dimensión de la persona. Cuidarla. Darle oportunidades afuera y adentro. El talento es inherente a la movilidad. La movilidad no las puede parar. Tienes que ver cómo las personas que pasaron por tu organización pueden colaborar.

¿Qué es innovación para usted?

La innovación es ante todo actitud, una actitud individual. Es querer formar parte del cambio.

 

[email protected]