Contenido desarrollado en alianza con el Banco de la República

Intercambios artísticos en época de pandemia

Noticias destacadas de Actualidad

¿Qué es la autoría? ¿Quién es el autor? Arte a partir de instrucciones, un trabajo colaborativo de 130 artistas de 26 ciudades de Colombia, que contribuyó a activar al sector artístico y posibilitó que curadores y artistas repensaran el arte del momento.

El arte conceptual pone en cuestión las tradicionales verdades del arte y 260 obras expuestas en fachadas, balcones, puertas y ventanas demuestran que la autoría puede ser un concepto discutible.

Intercambios artísticos en época de pandemia es un programa de la Unidad de Artes y de la Red cultural del Banco de la República que surge como una respuesta a la coyuntura actual que permitió que las exposiciones de arte salieran de los espacios tradicionales y se instalaran en las fachadas, balcones, puertas y ventanas de los 130 artistas participantes, de 26 ciudades del país.

Los artistas realizaron una obra a partir de la cual diseñaron una instrucción que posteriormente compartieron con otro artista. Al diseñar las instrucciones los participantes no sabían quién recibiría su instrucción lo que significó un gran reto, ya que debían diseñar una guía que se pudiera realizar en cualquier parte del país, tanto en espacio rural como urbano y que no necesitara de elementos difíciles para su construcción, es decir, debían elaborar una instructivo práctico, pensado en las necesidades de otro, que en ese momento era un desconocido.

Estos instructivos fueron distribuidos de manera tal que los artistas ubicados en zonas apartadas del país a pesar del aislamiento y de la distancia geográfica pudieran entrar en contacto y compartir sus impresiones, experiencias y manifestaciones culturales. El compromiso de los participantes y el esquema del proyecto permitieron la creación y el fortalecimiento de una red efectiva y real, que facilitó el intercambio y la comunicación entre artistas que difícilmente se encontrarían de manera presencial.

Esta apuesta contribuyó a activar al sector artístico y posibilitó que curadores y artistas repensaran el arte del momento y descubrieran sus sentires comunes en medio de las diferencias culturales de un país tan diverso como Colombia, fomentándose así el trabajo en red y la comprensión de las necesidades del otro. Acá puede conocer las obras.

Otro aspecto a destacar es que con Intercambios Artísticos en época de pandemia. Interior/Exterior los propios artistas fueron los que establecieron un espacio de exhibición desde su casa o en los alrededores generando nuevas maneras de conexión con otros públicos como sus vecinos, los transeúntes y sus familiares desde el espacio físico, y sus contactos del espacio virtual pues ellos mismos pero también www.banrepcultural.org y las redes sociales de banrepcultural exhiben las imágenes de las obras.

Pese a las dificultades propias de la pandemia los 130 artistas participantes construyeron 260 obras y supieron sortear las diferentes dificultades culturales, sociales y territoriales que se presentaron en el proceso.

Los intercambios de instrucciones se realizaron entre artistas de regiones alejadas y disimiles como Villavicencio – Pasto, Leticia – Santa Marta, Ibagué – Cartagena, Ipiales – Sincelejo, Armenia – San Andrés, Medellín – Barranquilla, Popayán – Bucaramanga, Tunja - Manizales, entre otras, factor que posibilitó contrastar y enriquecer el capital artístico y cultural de los participantes. Acá puede conocer más información.

Percepciones de los artistas

Steefany González y Gustavo Carrillo participantes del proyecto, crearon una propuesta denominada Rojo que surgió de la observación de su entorno. “Lo que más llamó nuestra atención fue una actividad que comenzó luego de filtrarse cierta información errada en redes sociales, que aseguraba que las ayudas (Alimentos) enviadas por el Gobierno iban a ser entregadas a las personas que se identificaran colgando algo de color rojo en la puerta de su casa”, contaron los artistas.

Y añaden que “desde ese momento todos los vecinos comenzaron a colgar en sus fachadas, camisetas o cualquier trapo u objeto rojo en su puerta, esa era su manera de decir ‘Aquí estamos, necesitamos ayuda’, ésta información no era real, por lo cual el mensaje no cumplió su objetivo”.

González y Carrillo decidieron plasmar la situación interviniendo su fachada con objetos rojos y su instrucción fue enviada a Carmenza Banguera de Cali quien inundó con luz roja unas de las habitaciones de su apartamento ubicado en un tercer piso y desde allí proyectó en la edificación del frente la palabra “rojo”.

Para Jorge Daniel Lucero de Ipiales el proyecto permitió “explorar la realidad desde una perspectiva íntima, llevando a generar reflexiones sobre la composición del micro cosmos en el cual desarrollamos nuestra vida, creando contenidos a partir de ello. Además, supuso un alivio temporal ante la economía familiar para muchos artistas que dependen directamente de este sector económico”.

Lucero recibió la instrucción para la realización de su segunda obra de Walther Arrubla de Sincelejo, quien lo invito a medir el tiempo del confinamiento a través de la observación de un elemento orgánico. Siguiendo la instrucción Jorge Daniel observo el paisaje verde que se ve desde su casa, enfocando su atención en las plantas que generan alimento para su comunidad.

“Me generó inquietud la facilidad con la que la calabaza se reproduce y se adapta ante cualquier espacio. Por ello, decidí hacer seguimiento a sus frutos y la manera en que son utilizados en la gastronomía de mi territorio” afirmó. El seguimiento lo realizó a través de un registro fotográfico que inició en la chagra y finalizó con la realización de dos platos típicos a base de calabaza: el locro (sopa) y la colada de calabaza.

Por su parte María Irene Silva de Leticia recibió la instrucción de Michell Mundo de Riohacha, quién la invitó a crear “El teatro del COVID”, para cumplir con la instrucción la artista seleccionó un escenario.

“Escogí un lugar en donde manifestar el caso de COVID-19 que estamos viviendo, este espacio que elegí fue la tierra, el suelo en donde nuestro planeta tierra toma un respiro, en donde seres humanos se salvan con hojas curativas pero los grandes cultivos de campesinos están olvidados, en donde estamos todos contagiándonos por razones que solo la tierra sabe: ¿fue un accidente humano?, ¿fue debido a un animal?, en ella están las respuestas”.

En un escenario hecho de tierra pudo trazar una historia que decoró con hojas, flores y diferentes elementos que le permitieron cumplir la instrucción.

Por otro lado, Diego Guevara de Buenaventura recibió la instrucción de Isabel Roncallo de Santa Marta, ella lo invitaba a sembrar una pepa de mango, sin embargo, esta planta no es común en su territorio. Para cumplir la instrucción debió buscar otra planta.

“Abordé el tema desde dos ángulos, por un lado, una investigación que comenzó siguiendo las instrucciones, sembré una semilla de Pomarrosa en el patio de mi casa, que germinó y ahora es una pequeña planta, proceso que seguí por medio de una libreta de ilustraciones en lápiz, acuarelas y marcadores, y por otro lado creé una pieza audiovisual que documenta un joven de la región recolectando pomarrosas en un árbol. Dicho video fue proyectado en la ventana de la sala de mi casa”, dijo Diego Guevara.

Para María Wills, directora de la Unidad de Artes y Otras Colecciones del Banco de la República “La curaduría participativa y el ejercicio de creación en red que se incentiva desde Intercambios artísticos en época de pandemia, surge desde la idea de conectividad entre regiones como una manera de reconocer en Colombia el trabajo de personas creativas que en medio de la distancia se unen para activar nuevas maneras de conectarse, como un acto de resiliencia en medio de un presente incierto”.

Acá puede conocer más información.

Comparte en redes: