Jimmy Kimmel: Sus 10 mejores bromas en los Oscar 2018

El presentador tuvo tiempo para dedicar algunas palabras al movimiento Time's Up y hacer mención al productor Harvey Weinstein.

AFP

Jimmy Kimmel ejerció de nuevo como maestro de ceremonias en los Oscar tras la accidentada gala del año pasado, en la que tuvo que lidiar con el archicomentado error la categoría de Mejor película. Lo hizo con su gracia y desparpajo habituales, riéndose incluso de sí mismo y de aquel 'Oscargate': "Este año, cuando escuches tu nombre, no te levantes de inmediato. Danos un minuto", comentó jocoso en su monólogo de apertura.

Además, el presentador tuvo tiempo para dedicar algunas palabras al movimiento Time's Up y hacer mención al denostado Harvey Weinstein. Para ello echó mano de la estatua de los Oscar y aseguró que él era "el hombre más respetado en Hollywood", porque "mantiene sus manos donde puedes verlas, nunca dice una palabra grosera y, lo más importante, no tiene pene".

"Lo que pasó con Harvey Weinstein no puede pasar con nadie más; tenemos que trabajar para que esto acabe ya que el mundo nos mira y nos vigila. Las cosas cambian para bien con movimientos como Me Too y Times's up. Una vez lo superemos, las mujeres solo tendrán que hacer frente al acoso sexual en el resto de los sitios a los que vayan", remató así su alegato el presentador.

De la misma manera, no faltaron momentos graciosos como el que protagonizó nada más comenzar la ceremonia en su afán porque los discursos de los ganadores no se alargasen en exceso. Ni corto ni perezoso ofertó una moto de agua que finalmente acabó en manos de Mark Bridges, de El hilo invisible.

Aquí están los diez mejores momentos de Jimmy Kimmel en los Oscars 2018.

LA MOTO DE AGUA

Comenzó fuerte la ceremonia el presentador. "¿Por qué perder un tiempo precioso agradeciéndoselo a tu madre cuando podrías llevarla al paseo de su vida en una nueva moto acuática? Esto no es una broma. Te estaré cronometrando. Tengo un cronómetro. En el momento en que te entreguen ese Oscar, el reloj comenzará a funcionar", explicaba Jimmy mientras la modelo Helen Mirren posaba exhibiendo el premio. Mark Bridges fue finalmente el afortunado, además de llevarse el premio a Mejor diseño de vestuario.

LA LA LAND / MOONLIGHT

No tardó ni cinco minutos en saltar la liebre. Parecía obvio que el presentador haría referencia al momentazo del año pasado y así fue. "Este año, cuando escuches tu nombre, no te levantes de inmediato. Danos un minuto", bromeó Kimmel en referencia a la confusión con los sobres La La Land y Moonlight.

WEINSTEIN Y LA ESTATUA DE LOS OSCAR

Durante su monólogo principal, el presentador bromeó con la habitual y gigante estatua de los Oscar que lo acompañó durante toda la gala en el escenario. Kimmel comentó que Oscar -en referencia a la estatua- "mantiene sus manos donde se pueda verlos, nunca dice una palabra grosera y, lo más importante, no tiene pene en absoluto". Fue la crítica a los culpables de casos de acoso y abuso sexual en Hollywood. Agregó que "lo que pasó con Harvey Weinstein no puede pasar con nadie más; tenemos que trabajar para que esto acabe ya que el mundo nos mira y nos vigila.

EL NIÑO JIMMY KIMMEL

En el turno del Mejor cortometraje de animación, Jimmy Kimmel se vio sorprendido en el escenario por una versión en miniatura de él mismo. Vestido con una camiseta de Star Wars, el niño se burló de la apariencia del presentador: "Deberías haber cuidado mejor de nosotros", le espetó con sorna. Kimmel no tardó en responder: "Tú solo lee el teleprompter, pequeño bastardo. Sé dónde escondes las revistas".

LA EXCURSIÓN AL CINE DE ENFRENTE

Kimmel premió a su manera a los cinéfilos que se encontraban en el cercano TCL Chinese Theater. Este grupo de fans apasionados por el séptimo arte recibió una de las sorpresas de su vida cuando el presentador se presentó en la sala de cine con varias estrellas que salieron del Dolby expresamente para repartir caramelos y perritos calientes entre los asistentes. Entre ellas estaban Gal Gadot, Margot Robbie, Mark Hamill, Armie Hammer y Lupita Nyong'o. Kimmel dijo: "Estábamos hablando de nuestro aprecio por las personas que van al cine, y esas personas son ustedes. Así que queríamos agradecérselo a los cinéfilos".

"SPIELBERG, ¿TIENES HIERBA?"

Otro de los momentos más comentados fue el encuentro de Kimmel con Steven Spielberg. El presentador le preguntó cómo se llamaba, lo que ya de por sí provocó las sonrisas de los presentes. "Steven", respondió escueto y cuato el cineasta. Kimmel le preguntó qué hacía, y Spielberg respondió que estar casado con Kate Capshaw, quien estaba a su lado. "¿Tienes algo de hierba?", le espetó entonces, a lo que el director de La lista de Schindler respondió con el amago de meterse la mano en la chaqueta mientras el auditorio se carcajeaba de la escena.

EL BISOÑO TIMOTHÉE CHALAMET

Kimmel se puso a hablar de la película de Luca Guadagnino, Call me by your name, y no pudo evitar dirigirse al actor más joven nominado en esta edición: Timothée Chalamet, que optaba al actor principal con solo 22 años. "Timothée se está perdiendo 'La patrulla canina' para estar aquí esta noche", comentó Kimmel burlándose de la juventud del artista estadounidense. La reacción de Timothée mirando a cámara y sonriendo tampoco tiene desperdicio.

BLACK PANTHER

Kimmel también hizo referencia al paso de Black Panther por taquilla. Y es que la cinta protagonizada por Chadwick Boseman se ha convertido en todo un fenómeno alrededor del planeta pero sobre en Estados Unidos. "Desde que empezó la gala, Black Panther ya ha ganado otros 45 millones de dólares".

MATT DAMON, SIEMPRE EN SU CABEZA

La gala dio paso a un vídeo cargado de escenas de cine bélico. Tras su proyección, el presentador pidió perdón a todos quienes alguna vez habían combatido en una guerra y también a quienes acababan de ver ese vídeo por el simple hecho de que Matt Damon -con el que Kimmel siempre ha mantenido un sano y gracioso pique sano en televisión-, apareciese en él. Tras las carcajadas del público a causa del comentario, dio entrada sin retractarse a la actriz Sandra Bullock.

SIN PRESIONES RUSAS

Cuando Icarus ganó el premio a Mejor documental, Kimmel aventuró que por lo menos ya se había confirmado que Rusia no había interferido en las votaciones de este año. Y es que la cinta que triunfó en Sundance y que actualmente está disponible en Netflix aborda el tema del dopaje desde el caso de un ciclista estadounidense y un experto ruso que destapan un escándalo internacional.