La historia desconocida de El Brayan, el rey de los memes colombiano

El joven bogotano de 21 años habla de su trabajo en el mundo digital y por primera vez se refiere a la polémica en la que se vio involucrado con Epa Colombia.

Foto: Cortesía Facebook El Brayan

Hace tres años Brayan Mantilla (El Brayan) perdió un semestre de administración pública por estar haciendo memes. No le gustaba la carrera. No tenía celular. Anotaba sus ideas en servilletas o papeles amarillentos y cuando llegaba a casa las convertía en imagenes.

Como su papás le advirtieron que no podía quedarse sin hacer nada en la casa, empezó a estudiar ingeniería industrial. "Hasta cuarto semestre me fue muy bien. Luego empecé a sentir que no era lo mío. Llegué hasta sexto semestre, me gradué como tecnólogo pero me retiré porque no la estaba pasando bien". Ahora quiere estudiar publicidad y marketing digital.

Mientras empieza su nueva aventura académica, Brayan trabaja: Hacer memes es su labor. Sus jornadas laborales son largas. "Normalmente me levanto a las nueve de la mañana y me acuesto a las dos de la madrugada". Son trece horas de trabajo al día. 

Son pocos los momentos que este joven de 21 años no tiene un celular en la mano. "Mi mamá me regaña cuando me siento a almorzar y estoy revisando el celular. Ese momento es sagrado en la familia y toca hacer caso", se ríe. 

Brayan hace parte de una generación de jovenes que hace rato entendió que las redes sociales se transforaron en una oportunidad de negocio rentable y que aún está por explorar. 

Según datos de consultoría de la empresa global Cisco, hacia el año 2019, el 80 % del tráfico de internet en el mundo será video. El mismo estudio proyecta que en los próximos cinco años, la cantidad de dispositivos conectados aumentará de 17.100 a 27.100 millones, lo que supone que cada habitante del planeta tendrá al menos tres aparatos conectados a internet constantemente hacia el año 2021. Eso quiere decir que el trabajo de Brayan va muy enserio y desde ya está pensando en ese futuro digital y de paso en su futuro económico.

Sin embargo, dice Brayan, hay muchos mitos en torno al trabajo que hacen los llamados influenciadores. 

"La gente cree que por que uno tiene cierto número de seguidores rápidamente se es millonario. Yo puedo vivir de mi trabajo en redes sociales porque mis gastos no son altos y aún vivo con mis papás. Pero si tuviera que pagar arriendo y otras cosas que paga normalmente un colombiano, estaría en aprietos", reflexiona.

 

El Brayan habla de Epa Colombia

Como en todo negocio, en este también hay riesgos y momentos en los que se dejan de tener clientes: marcas que les pagan a los tuiteros, instagramers o youtubers por promocionar un producto. A El Brayan una polémica en la que se vio involucrado con Daneidy Barrera Rojas (Epa Colombia) le afectó - por un tiempo - su entonces creciente empresa.

Resulta que fue Brayan el que convirtió en una celebridad a Epa Colombia. Gracias a un comentario que hizo sobre ella en su cuenta de Instagram durante el Mundial de Brasil 2014, fue que nació una celebridad digital a la que muchos llaman despectivamente "guisa".

Daneidy, aunque aumentó en un abrir y cerrar de ojos sus seguidores en redes sociales, siempre le guardó reconcor a Brayan. Lo responsabilizó del bullying que le hicieron.

Por primera vez, El Brayan habla de aquel episodio con Epa Colombia.

"Eso que ella dijo me afectó un poco. Fueron momentos difíciles. Las marcas se alejaron y hubo mucho comentario negativo porque me convertí en el troll número de Colombia y la verdad es que yo nunca la ofendí. Yo solo hice un comentario y la gente la empezó a ofender a ella, pero no tuve nada que ver".

Ahora que El Brayan se prepara para lanzar su canal en YouTube, dice que le gustaría aparecer en un video con la misma Daneidy.

"Voy a hacer un video respondiedo a todo lo que se ha dicho sobre mi relación con ella y no descarto invitarla para que tengamos un diálogo respetuoso y dejar todo muy claro. Yo nunca la traté mal", dice. 

 

El contenido de El Brayan

"Hacer reír. Ese el objetivo de lo que yo hago". Internet funciona como un gran supermercado en el que se pueden encontrar productos para todos los gustos y necesidades. Aunque a Brayan y otros influenciadores similiares los cuestionan por no hacer contenido "serio", considera que lo que hace tiene un público que consume lo que él hace. 

"Personas entre 15 y 25 años. Jóvenes de colegio de 9,10 y 11 grado; universitarios de primer a décimo semestre". 

Desde el punto de vista del mercadeo, son personas que están ingresando al mundo laboral y que por ende empiezan a tener poder adquisitivo. Las marcas saben eso y personajes como El Brayan son el vehículo perfecto para promocionar sus productos.

Paradógicamente, los youtubers preferidos de El Brayan trabajan con contenido muy diferente al que él hace casi que a diario. 

"Me gusta lo que hace Daniel Samper Ospina y de Julio Profe. Son unos de mis referentes en el mundo digital", dice. 

Brayan es, en escencia, es un soñador. Tiene la idea de "cambiar, al menos por un día, cosas que pasan en el país. Por eso desde hace unos meses tengo la ilusión de que al menos un día de la semana nadie aguante hambre en Colombia. Y es algo que se puede lograr; por ejemplo, que todos los martes le compartamos un plato de comida a alguien que lo necesita. Las redes sociales tienen ese poder".