Lecciones del reino animal

Desde tiempos inmemoriales los animales han puesto en marcha increíbles herramientas para sobrevivir. Su organización y propósitos colectivos constituyen un legado de sabiduría que no termina de estudiarse.

Jorge Eliécer Castellanos, autor de los libros ‘Lecciones empresariales del reino animal’ y ‘Amo, perro & gato’. / Andrés Torres - El Espectador

Estas evidencias motivaron al abogado y periodista Jorge Eliécer Castellanos a investigar de qué manera el reino animal deja lecciones prácticas que pueden aplicarse al mundo empresarial, en complejos temas como el manejo de equipos de trabajo, la productividad o el liderazgo.

Primero escribió el libro Amo perro & gato, en el que, basado en la sapiencia y las leyendas de los antiguos vikingos, aborda un tema cotidiano en las empresas: la controversia que genera el manejo que le dan al poder los mandos medios. Una lucha constante que Castellanos examina desde una inusual perspectiva: demostrando cómo los dirigidos en las empresas adquieren perfiles y características de caninos o felinos, obligando a los verdaderos líderes a contar con ellos para alcanzar metas.

“Los intereses del jefe están a buen recaudo del fiel perro, pero los de la casa seguramente están mejor en manos del esquivo gato”, comenta el autor, quien sostiene que en el mundo empresarial es igual. “Hay subordinados perros que se entregan por una causa con el máximo sentido de pertenencia y lealtad auténtica por su superior; hay otros que se comportan como gatos, durmiendo en los laureles o lamiéndose los bigotes, esperando a demostrar que lo suyo es manejar el gobierno de la casa.

Hace algunas semanas, Jorge Eliécer Castellanos puso en circulación su nuevo libro, Lecciones empresariales del reino animal, en el cual evalúa cómo la naturaleza es sabia a la hora de entender de qué forma evolucionan las especies. El águila, por ejemplo, en el entrenamiento de sus aguiluchos, demuestra qué significa una verdadera planificación. Además, en el momento en que pierde sus plumas, garras y pico, desarrolla un admirable proceso de reingeniería para volver a reinar.

La obra examina los modos de vida, procesos colectivos y hazañas de 50 animales, para demostrar que hay mucho que aprender de estas y otras especies. De la avestruz, su trabajo en equipo; del pingüino, su capacidad para adaptarse a situaciones extremas; o del colibrí, su control perfecto del vuelo. Pero el autor no se queda en las aves, un capítulo se los dedica a los peces del mar, otro a los reptiles, uno más a los insectos y el final a los mamíferos. Para cada especie evaluada hay un aporte económico.

Castellanos no es biólogo ni naturalista, pero sí un experimentado abogado que tuvo una larga trayectoria en el sector público, en especial en el Ministerio de Agricultura, el Seguro Social e Inravisión. Además fue notario en Ubaté, catedrático universitario y columnista en varios diarios. Hoy reparte sus días entre su propia empresa y la escritura. Su especialidad, la misma que lo ha llevado a ser conferencista, es la búsqueda de procesos eficaces para que las empresas aseguren su éxito.

Por eso, con algo de ecólogo pero más de periodista, lleva 15 años estudiando las lecciones del reino animal. Las arañas, por ejemplo, según sus observaciones y estudios, hilan sus redes sin descanso pero con una erudición insuperable. Indagar en esa tarea lo induce a concluir que así sucede con las investigaciones de mercadeo financiero. Cuando prevalecen las emociones se pierde, pero cuando imperan el ingenio, la exactitud y el análisis técnico del mercado, “las lecciones en ocho patas son preferibles”.

El ganso, el cocodrilo, el caballo, el coyote, el dragón de Komodo y hasta el suricato enseñan a quienes sueñan con hacer de su vida su propia empresa. El oso tiene que ser previsivo y prudente, como en estos tiempos de globalización el empresario, que tiene el deber de darles un eficaz manejo a sus reservas energéticas y económicas; el zorro, que es líder de la astucia y práctico en sus tareas, como aquel que debe sorprender para imponer su estrategia. No hay animal que no descubra un saber.

Los seres humanos exaltan siempre sus facultades racionales que les permiten discernir, juzgar u operar. Pero en el reino animal, el pulpo, las abejas, el rinoceronte o el camello conocen tanto como los hombres. Lo que hizo y quiere seguir realizando Jorge Eliécer Castellanos es inducir a que ese patrimonio de la naturaleza sea aprovechado para desarrollar mejores prácticas empresariales. Son las virtudes estratégicas de especies que no son menores y en cambio enseñan en los dramáticos tiempos que estamos viviendo.

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