Lectores confundieron ‘Fire and Fury’ y compraron el libro que no era

"Una parte de mí pensó: '¿Puede la gente ser tan tonta como para confundirse entre los dos libros?", dijo el historiador Randall Hansen, que hace una década público un libro con el mismo nombre del texto sobre el primer año de Trump en la Casa Blanca.

Las portadas de ambos libros.

Hace cerca de una semana el periodista Michael Wolff publicó un libro que se convirtió en una bomba en Estados Unidos. Titulado ‘Fire and Fury: Inside the Trump White House’ (Fuego y Furia: Dentro de la Casa Blanca de Trump), desató la polémica por los hechos que relata a un año de que Donald Trump llegara a la presidencia de EE.UU. Y aunque al mandatario no le gustó para nada el libro -incluso intentando cancelar su publicación-, a alguien que sí disfrutó de su publicación fue el historiador canadiense Randall Hansen.

Y es que hace una década, Hansen publicó un libro titulado ‘Fire and Fury’, pero lejos de hablar del magnate estadounidense, se refiere a los bombardeos a Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Lo curioso es que, a pesar de lo distintos que son (el subtítulo del libro de historia es ‘The allied bombing of Germany, 1942-1945’, que traduce El bombardeo aliado de Alemania, 1942-1945), la publicación del libro de Wolff impulsó las ventas del de Hansen. Tanto, que logró ubicarse como uno de los más vendidos en Amazon.

Durante una entrevista con el diario inglés The Guardian, Hansen, que trabaja como profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Toronto (Canadá), aseguró que “no he visto tanto nivel de interés en mi libro desde que se publicó por primera vez”. Y aunque dijo no saber cuántas ediciones ha vendido su texto, que narra los bombardeos a Alemania durante la Segunda Guerra Mundial desde la mirada de los civiles , dice sentirse feliz por la coincidencia.

Pero la felicidad de Hansen también viene acompañada de cierto escepticismo. En la misma entrevista dijo que cuando vio que su libro se estaba vendiendo con tanto éxito, llegó a preguntarse si “pude la gente ser tan tonta” y confundir ambas publicaciones. Una respuesta que en ciertos casos ha sido afirmativa, pues algunos lo han criticado. Contó, por ejemplo, que “Hubo trino en el que me decían ‘compré este libro por accidente y no lo voy a leer’, en cierto tono acusatorio. Y pensé, ‘bueno, no es mi culpa, amigo’”.