Los gays siguen saliendo del clóset

Entre 2013 y 2014, el registro de uniones legales entre parejas del mismo sexo en Colombia aumentó en 7,3%.

“Hoy vivimos en un país más igualitario. Logramos que las parejas del mismo sexo fueran reconocidas como uniones maritales de hecho y como familia. También avanzamos en el reconocimiento de la adopción por parte de gays y lesbianas. Se han consolidado el derecho a la no discriminación, la protección de derechos de personas trans, la eliminación de prohibiciones como la donación de sangre, protecciones laborales, y se ha luchado contra la discriminación en la escuela”. Así respondió el director de Colombia Diversa, Mauricio Albarracín, cuando este medio le preguntó, hace un par de meses, cuáles habían sido los logros en los últimos diez años de los activistas que no se han cansado de defender los derechos de los LGBTI en Colombia.

Ahora, cuando la Superintendencia de Notariado y Registro presenta un consolidado en el que asegura que en Colombia está aumentando el número de parejas del mismo sexo que asisten a las notarías para declarar que conviven en unión libre, Albarracín celebra que el debate público desatado por la idea de que la legislación del país reconozca en todas las instancias el matrimonio entre homosexuales las esté incentivando a demandar un reconocimiento de derechos.

De acuerdo con la Supernotariado, durante 2014, las uniones entre parejas del mismo sexo aumentaron 7,3% con relación al mismo período del año anterior: mientras en 2013 se celebraron 152 uniones, en 2014 se presentaron 164.

Bogotá y Antioquia son los lugares del país donde más se han firmado uniones, con 57 y 53 respectivamente (ver gráfico). Otras ciudades, como Cali y Pereira, registraron 10 uniones cada una.

Las parejas de hombres que se acercaron a notarías fueron mayoría, representando el 60% de todas las uniones del país.

“Aunque el número de uniones anuales registradas entre parejas del mismo sexo no ha variado significativamente desde 2007, cuando se hizo legal, sí es evidente que siguen aumentando las solicitudes y llama la atención que en municipios pequeños, como Puerto Berrío, Santa Fe de Antioquia, Fusagasugá o Carmen de Viboral, empiecen a aparecer casos de gente que se está animando a salir del clóset y declarar su unión. Es una muestra de que hay más parejas buscando protecciones legales”, dice Albarracín.

Si bien la figura de unión libre les ha permitido a parejas de gays y lesbianas acceder a derechos civiles, políticos, sociales, económicos, migratorios y penales que antes estaban reservados únicamente a las parejas heterosexuales, y hoy pueden afiliarse en conjunto al sistema de seguridad social en salud, recibir la pensión de la pareja cuando fallezca y demandar penalmente por alimentos, los activistas siguen exigiendo que se les reconozca, así como a las parejas heterosexuales, la posibilidad de contraer matrimonio por vía civil.

“Para acceder al reconocimiento de muchos de sus derechos y sus deberes, las parejas del mismo sexo, y las heterosexuales, que viven en unión libre deben cumplir con una serie de pruebas y trámites, y tienen que esperar determinado tiempo antes de lograrlo. No obstante, mediante el matrimonio civil, las parejas acceden automáticamente a esos derechos y deberes con la simple firma de una escritura pública ante un notario”, ha explicado Colombia Diversa.

Este debate, que en los últimos años ha dado lugar a enfrentamientos entre diferentes sectores sociales por la falta de claridad de los altos tribunales sobre el tema y la fuerte oposición de entidades como la Procuraduría General, encabezada por Alejandro Ordóñez, promete mantenerse activo durante 2015.

De dar este paso, Colombia se convertiría en el país número 18 en legalizar el matrimonio igualitario en el mundo.