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Los tropiezos de una deportista colombiana para denunciar un intento de robo

Cuando intentó pedir ayuda, Mónica Arango, medallista de nado sincronizado, se encontró con obstáculos, indiferencia y poca disposición de parte de la Policía.

Captura de pantalla de La Red, Caracol

Mónica Arango, deportista de nado sincronizado, recibió en los pasados días una llamada a las dos de la mañana. Era uno de sus amigos que, desde Medellín, la contactó asustado al sentir que un grupo de ladrones iban a asaltar su hogar y no había podido reportar el suceso a la Policía.

Inmediatamente, Arango llamó a la línea de emergencia 123 para informar sobre el intento de hurto y proteger a su amigo, sin embargo, cuando mencionó que la emergencia tenía lugar en Medellín, la persona que había atendido su llamada dejó de responder. Lea también: Diariamente hay tres capturados en Bogotá por cometer delitos contra taxistas

"No me contestaba y yo le decía 'señor, por favor, señor, ayúdeme' y no me contestaba", recuerda Mónica con angustia. La deportista llamó nuevamente a la línea pero se repitió la situación, dejándola con las manos atadas y la impotencia de no poder ayudar a su amigo desde Cúcuta, lugar en el que se encontraba esa noche.

Mónica buscó en su celular el número de la Policía en Medellín, pero el primero que aparecía en la web no estaba disponible para el público. Finalmente, pudo comunicarse con la Oficina Central, en la cual le dieron un número nuevo para contactar a la sede de la Policía de Medellín.

En este nuevo intento la Policía le solicitó la dirección exacta de la casa de su amigo. “Yo no tenía la dirección exacta pero tenía la manera de llegar y me dijo 'no es que con esos datos no podemos hacer nada'”, comenta Arango.

Los minutos pasaban y su angustia crecía. Su amigo, por otro lado, se pudo contactar con la policía, pero, al no conocer el número del cuadrante de su vivienda, le dijeron que era poco lo que podían hacer. Le puede interesar: Asaltan vivienda de Marta Lucía Ramírez en La Calera

La situación no pasó a mayores porque, después de varios intentos, la Policía se desplazó al lugar. Sin embargo, a pesar de ver  a los delincuentes salir de la vivienda, los uniformados no los siguieron ni detuvieron. La respuesta de la Policía, según Mónica, fue que no estaba autorizada para seguirlos. "¿Y entonces tengo que llamar a otro número diferente para que una persona realmente pueda seguir a otra que está haciendo un delito?", se pregunta Mónica.

"Me parece que a la Policía le falta muchísima eficiencia, que sea un poquito más comprensiva porque lo que yo me encontré en las llamadas es que pareciera que te trataran como si estuvieras jugando una broma", denuncia la deportista, quien, además, piensa que la demora y la falta de claridad en los canales de emergencia facilitan que se lleven a cabo cada vez más hurtos en las ciudades.